23 de abril del 2014 21 °C

Ch…ch…changes! (a lo David Bowie)

Me reconozco un poco caradura al hablar de cambiar cuando por más de veinte años sólo comía hamburguesa con pan. Ni si quiera con lechuga, tomate o mayonesa. Pan-hamburguesa-pan. Digamos que lo mismo hacía con los hombres. Hasta que dejé de hacerlo. Seguir leyendo...

Corre, Ali, Corre

Tengo que admitir que he dejado de creer que en el amor unas tres veces en toda mi vida. Pero, siempre terca y optimista, después de un tiempo, he vuelto a las andadas y volvía a conocer al “siguiente capítulo” de la novela –a veces bonita, otras de terror- en que admito he convertido algunos periodos de mi vida. Pero si alguna vez me he caído de cara en una pista con caca de elefante, de la ultima pensé que no sobrevivía. Pero lo hice. ¿Quieren saber cómo? Seguir leyendo...

Los cuarenta son los nuevos treintainueve

Cumplí cuarenta en junio. ¿Suena fuerte?, ¿suena a C-U-A-R-E-N-T-A?, o peor aún a algo como: “¿qué has hecho con tu vida mamita que tienes cuarenta y estas sola como un perro?” Abrí los ojos como todos los días. Eso si, un poco resaqueada por la espontanea fiesta que a mi amiga Carla se le dio por organizar. Sin embargo, todo parecía estar igual. No solo parecía, estaba igual. A lo Monterroso: cuando me desperté, yo misma seguía ahí. Seguir leyendo...

Los opuestos no se atraen

A esa persona que hizo popular la frase “los opuestos se atraen”, me gustaría preguntarle sus fundamentos para tal afirmación. ¿A qué se refería exactamente?, ¿estamos hablando de raza, sexo, creencias, gustos musicales, formas de vestir, maneras de pensar? Porque la verdad, estoy en desacuerdo. Empezando por la pregunta básica: ¿qué es opuesto cuando de amor se trata? Seguir leyendo...

¿La pinta es lo de menos?

Ayer estuve en la peluquería. Mientras mi “estilista” de confianza me pintaba las puntas del pelo rojas en vez de castañas y lo cortó diez centímetros más de lo que pedí, me preguntó cuál era el acontecimiento porque según su experiencia cada cambio de look va precedido de un cambio de actitud hacia el mundo (y más aún frente al sexo opuesto). Es decir, esa necesidad de renovación viene siempre acompañada de un cambio interno. Bueno, por algo dirán que todo está en la cabeza, literalmente. Sin embargo ¿qué tanto dependemos del atractivo externo cuando de encontrar novi@ de trata? Seguir leyendo...