Domingo, 30 de abril de 2006
Hugo Chávez violó el derecho internacional

Gobierno retiró a nuestro embajador en Caracas por nueva intromisión. Ex canciller García Sayán refiere que la decisión representa el sentir nacional



Hugo Chávez volvió a pegarnos duro. Insultó otra vez al candidato presidencial del Apra, Alan García; le dedicó pullas al jefe del Estado, Alejandro Toledo; y continúo inmiscuyéndose en la coyuntura electoral del país.

Ante esa escandalosa reincidencia, se esperaba una protesta enfática y radical de parte del Gobierno Peruano, pues la nota diplomática enviada el viernes a la embajada de Venezuela en Lima --como reacción a las iniciales y desproporcionadas expresiones de Chávez-- no parecía la respuesta contundente que la situación requería.

Lo concreto es que después de que la verborrea de Chávez inundara nuevamente la tarde de ayer los cables de noticias (ver nota aparte), la cancillería dio a conocer un comunicado en el que informaba sobre el retiro inmediato del embajador peruano en Caracas, Carlos Urrutia.

En el documento se precisa que la medida es consecuencia de "la persistente y flagrante intromisión en asuntos internos del Perú" por parte de Chávez, la cual constituye una "clara violación de los principios y normas del derecho internacional".

La cancillería lamentó este hecho, pese al cual "renueva su invariable respeto por los históricos lazos que vinculan a los pueblos del Perú y Venezuela".

LA VERSIÓN DE PPK
Aunque entendible, el retiro del embajador Urrutia tuvo algo de sorpresivo, si consideramos que por la mañana el presidente del Consejo de Ministros, Pedro Pablo Kuczynski, había opinado que esa podía ser una medida contraproducente.

"Aquí no estamos tratando con alguien que opera según las reglas normales del juego internacional; entonces, al retirar embajadores, lo estaríamos levantando más", señaló.

Kuczynski, no obstante, había subrayado la necesidad que tenía el Perú de defender su soberanía, más aun en medio de un inacabado proceso electoral.

"Si la elección no es en Venezuela, hay que pedirle a Chávez que mejor se abstenga de comentarios", puntualizó.

Finalmente, el primer ministro intuyó la probabilidad de que el mandatario venezolano continuara con sus insultos.

"Con embajadores o sin ellos, seguirán los desplantes y los exabruptos. El retiro no es algo que necesariamente vaya a resolver el problema", sostuvo.

El mismo canciller Óscar Maúrtua --acaso adelantándose a la decisión que más tarde se haría pública-- resaltó por la mañana que "el bien supremo del país es cuidar el normal desarrollo electoral en el Perú".

UN GESTO DE DIGNIDAD
Antes de conocer la decisión de Torre Tagle, el jurista y ex canciller Diego García Sayán ya había destacado la importancia de retirar al embajador peruano de Venezuela, pues esa decisión debía constituir un gesto de dignidad.

"La declaración que el viernes hizo la cancillería es muy correcta, pero le falta un colofón lógico: el retiro del embajador. Las amenazas de Chávez son inaceptables. El retiro puede tener pocos efectos prácticos, pero es un paso simbólico", reflexionó.

Por la noche, enterado de la disposición de la diplomacia peruana, agregó: "Lo mejor hubiera sido reaccionar de inmediato, pero igual es una medida que hay que respaldar porque corresponde al sentimiento nacional".

La tesis de García Sayán no alienta a romper relaciones con Venezuela, pero sí a disminuir la representación diplomática en ese país "como una señal de protesta mientras Chávez intervenga sistemáticamente".

Es probable que hoy, para no perder su reciente costumbre, el presidente venezolano comente avinagradamente la buena decisión de nuestra cancillería.


"Son caimanes del mismo pozo"
Empeñado en inspirar nuevas antipatías, el presidente venezolano, Hugo Chávez, volvió a referirse ayer a Alan García en términos insultantes, solo que esta también incluyó al jefe del Estado, Alejandro Toledo, en sus deslices.

Desde La Habana y frente a los presidentes de Cuba, Fidel Castro, y Bolivia, Evo Morales, Chávez le dedicó nuevos y cargados adjetivos a García.

"Él me dijo sinvergüenza y yo a ese caballero no le había dicho nada. Ni lo había nombrado. Pero como la candidata de la oligarquía peruana y del imperio, Lourdes Flores, no pasó, ahora él está asumiendo la candidatura del imperio", atacó.

Pero eso no fue todo, pues Chávez dijo ante la prensa que "ahora sale Toledo a defenderlo. Son caimanes del mismo pozo".

Luego quiso justificarse: "No me he metido con el Gobierno Peruano, estoy defendiendo la dignidad del pueblo. Al que se meta conmigo, le respondo".

Lo paradójico es que horas antes la cancillería venezolana envió un comunicado a nuestra embajada en Caracas al reiterar su posición "de no intervención en los asuntos internos de la hermana República del Perú".

No obstante, el texto también hacía énfasis en "ratificar su legítimo derecho de responder, de la manera que mejor considere, las groseras agresiones contra nuestro país".

Más aun, agregaba que el gobierno de Chávez se defendería si el Perú plantea "internacionalizar un asunto interno llevándolo a las instancias de la OEA".


Opiniones
Valentín Paniagua
Ex presidente
"Yo no hubiera dudado en retirar al embajador. Como ciudadano, rechazo cualquier intromisión extranjera en la vida política del país. Lo lamento por el pueblo venezolano".


Juan Luis Cipriani
Cardenal
"No hay antecedentes en la historia del continente de un lenguaje que maltrate de una manera tan baja a un ciudadano peruano. Esta injerencia es grosera e inaceptable".



Renato Cisneros



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