Perder la categoría por primera vez fue un momento que marcó la historia de River Plate. Esto fue consecuencia de muchas causas y producto de una poca capacidad de reacción dirigencial que no creía en que podía pasar. El diario Olé de Argentina repasó algunas causas del peor capítulo del cuadro ‘millonario’ en 119 años de existencia.
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La segunda estadía del ex presidente Aguilar fue un cúmulo de errores. Los entrenadores que llegaron al club no estuvieron a la altura como Nestor Gorosito y la segunda etapa de Leo Astrada. Este dejó un problema económico en el club y los refuerzos no eran de renombre. ¿El peor error? Subestimar que por ser un equipo popular no iban a descender.
Pasarella asumió la presidencia en diciembre de 2009 y se encontraba seguro que la solución de los problemas llegaría de manera automática por su apellido. El error del ex presidente se repitió porque subestimó el descenso como que podía pasarle a River Plate. Se peleó con Julio Grondona en la AFA. Su único refuerzo de renombre fue Fabián Bordagaray para el Clausura 2011 cuando el equipo estuvo a cargo de Jota Jota López.
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La sensación de nunca perder la categoría fue algo que sentían todos. Sumado al poco esfuerzo dirigencial, los jugadores no se imaginaban tener la foto más triste de la historia. Recién cayeron en la cruda realidad el 26 de junio de 2011 en un Monumental incendiado de bronca.
River pasó por problemas técnicos desde la partida de Simeone que fue campeón en el Clausura 2008. El cuadro argentino terminó último en el Apertura por primera vez en su historia. En su reemplazo llegó Gorosito y luego Astrada que fue totalmente diferente al que logró éxitos en el equipo. Cappa no pudo abandonar su forma de juego. Tal fue la situación que Gallardo tomó la posta en su último partido en el club.
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Los goles anotados a Juan Pablo Carrizo ante Boca Juniors y San Lorenzo reflejan la realidad de aquel momento. La mano de Adalberto Román en el partido de ida de la Promoción también dejó mucho que desear, así como el penal fallado por Pavone ante Belgrano. La falta de personalidad y fortaleza mental general en ese plantel expuso a los jóvenes Lamela, Affranchino, Keko Villalva y Pereyra, entre tantos. Los cargó de una presión que aún no estaban preparados para soportar.
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