Miguel Villegas

No puede ser más unánime el respeto para (1). Pertenece a otro tiempo. Y por esa dimensión despertada, sospecho, aún no tomamos conciencia de lo que nos pasa: su presencia en el Perú es un lujo inmenso, el prestigio prestado excede cualquier contrato y las lecciones que deja —ojalá los planetas se alineen y vuelva, digamos, para el Centenario— ni siquiera las verán nuestros nietos. Serán más eternas.

Del buen arranque en 2020 —10 partidos, 5 triunfos y solo 2 derrotas— a ese rush final que acabó con la U clasificado a la Libertadores 2022 —7 victorias en 8 encuentros— queda la estadística, un Valera de exportación y lo más duro de asimilar: cómo habría sido esta temporada entre Gregorio y la gente si la U ganaba. Por ahora, no podrá ser. “El miércoles he tenido conversación directa con la familia y han tomado la decisión de no continuar en el club. Es una noticia triste, pero siempre estaremos agradecidos con él”, dijo. ¿Lo malo? La profunda pena por la oportunidad perdida. ¿Lo bueno? La U ha sido sembrada por la semilla de su decencia. Habrá frutos.

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Algunos de ustedes eran muy chicos para recordarlo pero no se vivía este lujo en el banco desde el apoteósico regreso de Markarián el 95 —cobijado por el campeonato del 93, parecía San Martín llegando a Lima con el Ejército Libertador— y más acá, lo vivido en el Apertura de Cappa en 2002, lo más parecido a una experiencia lisérgica. En ambos casos, todo iba mal y nadie pagaba las cuentas. En ambos casos, el final de sus ciclos terminó con alegría. En ambos casos, pese al paso de los años y la distancia, se les siguió tratando de usted.

Ahora lo único importante, sin embargo, es que Gregorio Pérez se ponga bien. Que vuelva a casa, el único lugar donde su corazón recuperará la energía. Todo lo que ocurra luego es ilusión, promesa, sueño. Eso sí, ya de su breve estadía en el club hasta hoy estamos en deuda: gracias a él, la U se ha vuelto a escribir con mayúsculas.

(1) Como técnico, Gregorio fue campeón con Peñarol en cuatro oportunidades (93, 94, 95 y 97), en el famoso segundo Quinquenio de Oro del club.

Gregorio Elso Pérez siempre cerca de la historia de la 'U': en la foto, en una exposición de La Banda Camisetera en el viejo Lolo Fernández de Breña. FOTO: Miguel Reyes Gavilano.
Gregorio Elso Pérez siempre cerca de la historia de la 'U': en la foto, en una exposición de La Banda Camisetera en el viejo Lolo Fernández de Breña. FOTO: Miguel Reyes Gavilano.

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