Yordy festejó cuando anotó su primer gol profesional, Yordy festejó cuando libró del descenso a Alianza Lima Yordy sabe meter goles, de cabeza, de derecha, de izquierda, de rodilla A Yordy no lo asustan, asusta; Yordy no jugó en la selección mayor, Yordy juega en la Sub 20; Yordy lleva cinco goles, Yordy es goleador del Sudamericano; si Yordy fuese una fiera, sería el rey de la selva.

La gente quiere gritar sus goles, quiere su camiseta, su gambeta, ser él. Pero él es solo él. Aunque no festeja como él, sino como un ídolo de infancia: el Chavo del 8. Un gol y la ‘garrotera’. Yordy vive un sueño. Y nadie podrá despertarlo. Ni un chorrito de agua. Solo la clasificación al Mundial de Turquía.

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Jasson Curi Chang

En una palabra: “Explosivo”, dice Teddy Cardama, técnico conocedor de menores. Yordy es uno de los goleadores del torneo. ¿Qué tan importante sería para él ser el único goleador? “El paso exacto hacia la consolidación de un futuro fuera del país en un nivel competitivo más alto”, responde Teddy a elcomercio.pe.

Yordy está contento por ser uno de los goleadores. Así y todo su principal objetivo sigue siendo clasificar al Mundial. Los títulos personales vendrán después. “Estoy muy contento de ser uno de los goleadores del torneo, es el resultado del esfuerzo que he venido haciendo hace mucho tiempo. Pero todavía falta y hay que darlo todo”, dijo.

Yordy juega hoy en Alianza. De hecho, fue el goleador íntimo en el 2012 (anotó seis goles). Y pensar que a Yordy no lo quiso la ‘U’. Aún era un joven de 17 años cuando llegó de su natal Chiclayo a Lima. ¿La intención? Abrirse paso y convertirse en futbolista profesional. En la ‘U’ estuvo casi durante un año. Entrenaba con la categoría 93, que dirigía un tal Saravia. Al cabo de todo ese tiempo, el club no le ofreció nada. Lo dejaron ir por talla. Era rápido, pero muy bajo. Entonces apareció Alianza, cogió sus cosas y se fue. Hoy brilla con luz propia.