Economía peruana (Foto: GEC)
Economía peruana (Foto: GEC)
Juan Carlos Odar Zagaceta

El dato de crecimiento de julio, 3,28%, ha resultado mejor que el de meses anteriores, aunque todavía muestra una creciendo por debajo de su ritmo potencial (3,7%). En el mes, mientras la mayor tasa sectorial se registró en (52,33%), el sector tuvo una caída de 1,09%; estos contrastes ilustran la influencia de los sectores primarios en el ritmo de actividad económica. 

Aunque en términos anualizados prácticamente todos los sectores productivos han perdido velocidad al compararlos con su comportamiento al cierre del 2018, el deterioro ha sido particularmente notable en los sectores Pesca, que cerró 2018 con una expansión de 39,7% y a los doce meses terminados en julio exhibe una de 5,7% y Agropecuario, que en el mismo período pasó de 7,8% a 4%. 


Por su parte, entre los sectores no primarios, la pérdida más acentuada de velocidad se ha dado en Construcción, cuya tasa anualizada ha pasado de 5,3% en diciembre a 4,6% en julio, influida por una débil ejecución de inversión pública. La única excepción a la moderación del crecimiento sectorial es Electricidad, Gas y Agua, cuyo ritmo se ha incrementado desde 4,4% al cierre del 2018 a 5% al mes de julio; ello responde al mayor dinamismo en el consumo de gas, sobre todo en meses previos. 

En el improbable caso que la economía peruana, en términos desestacionalizados, se estancara en los niveles de julio, terminaría el año con una expansión de 1,7%. Pero como ha señalado el Banco Central el pasado viernes, si en algo coinciden las proyecciones oficiales con las del sector privado es que el resto del año la economía seguiría creciendo; la diferencia es la velocidad a la que dicho proceso se produciría. 

Así, para cerrar el 2019 con la expansión de 3% prevista por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se necesitaría entre agosto y diciembre un crecimiento promedio de 4,26%, casi un punto por encima de las tasas más altas que se van registrando en el año (marzo y julio). Por el contrario, nuestra proyección de crecimiento es de 2,4%, para lo que en los últimos cinco meses de 2019 la expansión promedio debería ser 2,87%. 

Si bien es una tasa mayor que la de meses previos, consideramos que dicha proyección es factible, lo que se basa fundamentalmente en dos factores. El primero es un mayor dinamismo de los sectores primarios, especialmente Pesca, que se compararía con bajos niveles de captura sobre todo entre agosto y octubre, lo que tendría un impacto favorable en la manufactura primaria. El segundo es el repunte esperado en Construcción, sobre todo por su componente público, tanto por la velocidad que finalmente iría ganando la reconstrucción del norte como porque las nuevas autoridades subnacionales, pasado un período inicial de aprendizaje, ya empezarían a dinamizar la ejecución de los proyectos sobre los que tienen competencia.