Germanwings: "Hubo gritos de terror segundos antes del impacto"
Germanwings: "Hubo gritos de terror segundos antes del impacto"

La causa más probable del accidente del avión de Germanwings que se estrelló el martes en los Alpes franceses con 150 personas a bordo es , aseguró hoy la Fiscalía de Marsella a cargo de las investigaciones, que descartó sin embargo un acto terrorista.

"Creemos que el copiloto quiso voluntariamente destruir el avión", aseguró Brice Robin, abogado responsable de las investigaciones, durante una rueda de prensa en el aeropuerto de Marignane, de Marsella. Sin embargo, nada parece indicar por ahora que se trate de un acto terrorista. Robin también evitó el uso del término "suicidio".

El copiloto, de nacionalidad alemana, fue identificado como Andreas Lubitz, de 28 años.

"En estos momentos, 48 horas después del accidente (...) la interpretación más plausible es que el copiloto, mediante una acción voluntaria, cerró la puerta de la cabina, se negó a abrirla ante la llamada del comandante de vuelo y accionó el botón que ordenaba la pérdida de altitud", explicó Robin.

Antes del accidente del vuelo 4U9525, con 150 personas a bordo, el piloto salió al baño. Durante los primeros 20 minutos de vuelo la comunicación entre los dos pilotos en cabina había sido normal, señaló Robin.

MINUTOS DRAMÁTICOS
Pero tras quedarse solo en la cabina al mando del aparato, el copiloto accionó el conocido como "fly monitory sistem", el sistema de control de vuelo, para iniciar el descenso del aparato. "La acción de descenso de altitud sólo puede ser voluntaria", insistió el investigador.

El comandante de vuelo acudió a la cabina, llamó a la puerta para entrar y se identificó, pero no hubo respuesta. "El copiloto no respondió y no abrió la puerta", explicó Robin.

Además se activó la alarma que indica una rápida aproximación al suelo, mientras el piloto y la tripulación golpeaban la puerta para intentar entrar en cabina. En la grabación de la caja negra recuperada "se oyen golpes violentos como para intentar echar abajo la puerta, que es blindada, según las normas internacionales".

Pero el copiloto no respondió y a partir de ese momento, en la grabación "se oye sólo un ruido de respiración humana en la cabina que dura hasta el impacto final del avión", añadió el investigador. De ahí se deduce que "en el momento del impacto el copiloto estaba vivo", explicaron los investigadores. "Su respiración era normal, no la de alguien que está a punto de cometer un acto así".

Según la fiscalía, la puerta del control de mando no podía abrirse con ningún código, sino solamente mediante la identificación. Además, la puerta se sella automáticamente y sólo se podía abrir desde dentro.

Además, según Robin, no se emitió ninguna señal de emergencia, ningún "mayday" a la torre de control de Marsella. Ésta intentó contactar con el aparato pero no hubo respuesta por parte del copiloto. "La torre de control también pidió a otros aviones que intentasen contactar con el Airbus accidentado pero tampoco se obtuvo respuesta".

La maniobra que el copiloto inició era más bien una especie de vuelo de aterrizaje, pero en las cercanías no había ningún aeropuerto donde el Airbus pudiera aterrizar, señaló Robin.

Los 144 pasajeros no fueron conscientes de lo ocurrido hasta momentos inmediatamente antes del impacto, señaló la Fiscalía. 

Al acercarse a tierra, sonaron las alarmas, perfectamente audibles en la grabación. "En ese momento, se oyen golpes asestados violentamente como para derribar la puerta", agregó Robin.

"Justo antes del impacto final, se oye lo que puede ser probablemente el ruido de un primer choque contra un talud. El avión se deslizó probablemente por una pendiente antes de chocar, a 700 km/h, contra la montaña. Ningún mensaje de socorro o de emergencia fue recibido por los controladores aéreos. No se dio ninguna respuesta a sus numerosos mensajes".

Según el fiscal, fue sólo unos segundos antes del impacto que los pasajeros se dieron cuenta de que iban a estrellarse. Y sus gritos de terror se oyen justo antes del choque contra la montaña.

"La muerte habría sido instantánea (...) (ya que) el avión literalmente quedó hecho añicos", añadió.

La primera caja negra fue encontrada el mismo día del accidente en el lugar del siniestro, y llegó ayer miércoles a manos de la Fiscalía de Marsella. Sobre la segunda aún no hay rastro, explicó Robin.

Las fuerzas de rescate comenzaron ya a recuperar restos mortales de las víctimas, así como el proceso de investigación con ADN. El proceso de recuperación e identificación podría durar varias semanas.

El fiscal señaló que las familias fueron informadas de los resultados de las investigaciones hasta el momento. La familia del copiloto se encuentra de camino al lugar del siniestro, apuntó Robin. Sin embargo, las familias del piloto y copiloto fueron llevadas a un lugar separado al del resto de las víctimas.

El Airbus de la aerolínea Germanwings, filial de bajo coste de la alemana Lufthansa, se estrelló en Les Trois Evêchés, en los Alpes franceses, poco después de partir de Barcelona con destino a Düsseldorf. A bordo viajaban 144 pasajeros y seis miembros de la tripulación, entre ellos 72 alemanes y 50 españoles.

Fuente: DPA