Elecciones“No hago milagros, pero solo yo acabaré con la corrupción”. Incluso antes de ser presidente de México, Andrés Manuel López Obrador se mostraba absolutamente seguro de tener el plan ganador para luchar contra la corrupción. AMLO ha mantenido el mismo discurso en los cuatro años que lleva de mandato, pero ahora hay pruebas suficientes de que su gobierno no logró ni por asomo distanciarse de ese mal.
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Aunque ha tomado el tema como estandarte político, los escándalos de corrupción han alcanzado a miembros del Gabinete de López Obrador, y a sus hijos y hermanos.
Un informe del Consejo de las Américas reveló en junio que México siguió en su trayectoria descendente desde el 2019 y cayó de posición en el ránking de la lucha contra este flagelo. El Índice de Capacidad para Combatir la Corrupción (CCC) determinó también que los intentos del gobierno de AMLO de interferir en asuntos legislativos y judiciales han mermado la transparencia y la rendición de cuentas en el país.
Jorge Castañeda, excanciller y analista político mexicano, destaca que no existe argumento para pensar que la corrupción haya disminuido durante el régimen de AMLO. “Ha encarcelado a dos o tres chivos expiatorios, como lo han hecho otros gobiernos, pero la corrupción no es un área en la que haya sido muy exitoso”.
“La corrupción no es algo en lo que se haya prosperado mucho ni en la percepción de la gente, ni en la realidad”.
Jorge Castañeda, excanciller mexicano
Apunta, además, que las grandes obras que se están realizando durante su mandato han sido objeto de denuncias, sobre todo por opacidad, pero algunas también por corrupción, sobrecostos y plazos de duración para su culminación, entre otros.
“La magnitud de la corrupción se conoce al año siguiente de que acabe el gobierno. Aún no se tiene toda la información, no se han dado todas las filtraciones ni acusaciones que sin duda vendrán después. Lo que es un hecho es que la corrupción parece no haber menguado ni arriba, ni en medio y tal vez haya más corrupción abajo”, señala.
Indigna la corrupción que impera en México, pero lo peor es la impunidadhttps://t.co/R7LNPPLxXW
— Andrés Manuel (@lopezobrador_) April 11, 2017
Entorno complicado
Pese a que en su campaña prometió que no habría “amiguismo, nepotismo e influyentismo”, los escándalos de corrupción en el entorno de AMLO involucran a su hermano, sus hijos y compañeros de partido.
Leonardo Núñez, director de la unidad de investigación de la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), señala que encuestas recientes dan cuenta de que la ciudadanía cada vez cree menos que se pueda acabar con la corrupción, algo que ha ido de la mano con ver en acción los planes del combate a la corrupción del gobierno.
- La ‘casa gris’ es la mansión en la que vivía el hijo de AMLO José Ramón López en Houston, Texas, propiedad de un alto ejecutivo de una empresa cuyos contratos con el gobierno se han multiplicado.
- Los cuatro hijos del presidente han sido señalados por beneficiarse del programa social promovido al inicio de su administración Sembrando Vida.
- La Fiscalía General de la República investiga al organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) después de registrar 22 denuncias por desvío de recursos durante este gobierno.

El experto recuerda que cuando se señaló a los hermanos del mandatario, Pío y Martín, por aparecer en videos recibiendo fajos de billetes para la campaña electoral de AMLO, la Secretaría de la Función Pública, que se encarga de vigilar y sancionar actos turbios, los exculpó diciendo que no había evidencia de irregularidades.
“Lo mismo sucedió cuando se denunciaron las varias casas [de] propiedad de Manuel Barlett, director de la Comisión Federal de Electricidad, o cuando el hijo de AMLO vendió ventiladores con sobreprecio durante la pandemia y fue ‘investigado’ por la autoridad y exculpado. Lo mismo sucedió con la ‘casa gris’ del hijo del presidente en la que los mismos implicados se exculparon y decidieron que no hubo siquiera conflicto de intereses”, apunta.
Agrega que en este gobierno el combate a la corrupción se ha usado como estrategia político-electoral. “Hemos visto un ejercicio de justicia selectiva, donde casi todos los casos de relevancia sobre la administración en curso han quedado en la mayor impunidad [...] En los casos en que la justicia sí se aplicó de forma implacable se trata de opositores, de personas incómodas al gobierno”, remata Núñez.
Para el experto decir que la gestión de AMLO en este tema ha sido ineficiente es muy generoso. “El combate a la corrupción no se propuso como una política pública, sino solo como política. La diferencia no es trivial porque al no ser tomada como política pública esto no iba acompañado de presupuestos o cambios institucionales, lo que tenemos es un combate a la corrupción voluntarias y extremadamente ingenuo y perverso”.
Por su parte, Castañeda resalta que AMLO sigue usando el tema de la corrupción a favor de su discurso y considera que si los escándalos no afectan mucho la popularidad del mandatario es porque este dice que no sabe nada.
“Él uso mucho este tema en su discurso, pero ya a un año y medio de terminar su mandato, su credibilidad en esta materia ha caído. Él mantiene niveles elevados de popularidad, pero cuando los encuestadores le preguntan a la gente qué opina de la gestión del presidente en el combate a la pobreza, a la corrupción, etc. sus números no son especialmente buenos. Él sigue insistiendo, pero cada día hay un nuevo escándalo”, apunta.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

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