(Foto: GEC)
(Foto: GEC)
Roque Benavides

Presidente del directorio de Compañía de Minas Buenaventura

rbenavides@comercio.com.pe

No podemos vivir de espaldas a la sierra, tampoco se puede vivir de espaldas a la selva ni a las áreas rurales, donde se concentran las mayores carencias y pobreza de nuestro país.

Hace unos días leía un artículo que, desde una perspectiva histórica, comparaba la minería con el guano y el salitre.

Cuando comparamos la minería peruana con lo que sucedió con el guano y el salitre cometemos un error histórico y de grandes proporciones. Histórico porque perdimos el salitre a causa de la Guerra del Pacífico, nada que ver con el volumen del recurso ni con que este fuera natural y no renovable. De grandes proporciones porque el caso del guano de la isla es el de un recurso claramente finito y que ha sido sustituido por fertilizantes sintéticos porque no hay suficiente para la agricultura moderna.

Hay pocos países en el mundo que han sido bendecidos con recursos naturales como el Peru y tenemos el derecho y la obligación de ponerlos en valor para generar riqueza y así luchar contra la pobreza. Países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Sudáfrica y Chile, entre otros, han progresado poniendo en valor sus recursos mineros. Noruega lo ha hecho con sus recursos petroleros generando mucho bienestar para su población.

En el Perú tenemos que enfrentar el desarrollo con sostenibilidad, entendida como lo definen los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: con cuidado del medio ambiente acompañado de desarrollo social y también económico. “Del cuero salen las correas”, reza el dicho popular. Si no generamos actividad económica responsable y sostenible no podremos generar los puestos de trabajo que tanto necesitamos ni podremos impulsar el desarrollo social, que incluye salud y educación, para ofrecerle a nuestros compatriotas un mejor futuro.

La minería peruana esta en una etapa muy inicial en cuanto al conocimiento de nuestro potencial geológico. Todos los yacimientos que se conocen en la actualidad tienen afloramientos en superficie. Dada la riqueza mineral que hoy conocemos, lo más probable es que existan otros yacimientos en la profundidad y que las entrañas de la tierra todavía nos darán muchas sorpresas.

¿Para cuántos años tenemos minería en el Peru?, Seguramente, siendo discretos, entre 600 y 1.000 años más.

Comparar el guano y el salitre con la minería moderna, responsable y tecnológicamente avanzada no es realista.

Los yacimientos que hoy se explotan eran impensados hace unos años, la tecnología en la exploración, en la metalurgia, en la energía y en los servicios han hecho posible que sigamos produciendo los metales que tanto necesita la humanidad y cuya demanda sigue creciendo.

La minería moderna se enfoca en la innovación y en la investigación tecnológica. Los camiones dirigidos digitalmente, la robótica que se viene desarrollando para minas subterráneas, la utilización de energías renovables, la recirculación de agua y el uso responsable de bienes y servicios son hoy más que nunca parte del desarrollo minero a nivel mundial y la minería peruana responsable las está aplicando en favor del desarrollo sostenible del país.

¡Diversifiquemos nuestra producción! Tenemos tantas necesidades que es nuestra obligación poner en valor todo lo que está a nuestro alcance y la minería puede y debe contribuir al desarrollo nacional.

¡Sí somos un país minero! Pero también somos un país pesquero, agrícola y debemos ser más industrializado con servicios eficientes, integrándose con la micro, pequeña y gran empresa peruanas.

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