"Es importante ponerse un horario y saber que el trabajo termina. Y también mantener contacto virtual con personas fuera del hogar".
"Es importante ponerse un horario y saber que el trabajo termina. Y también mantener contacto virtual con personas fuera del hogar".
Daniela Meneses

Periodista y abogada

¿Cómo cuidar nuestra y la de los a nuestro cargo en épocas de aislamiento? La pregunta no es menor, pues las reacciones a la crisis y a las necesarias medidas que ha tomado el Gobierno pueden incluir el aumento del estrés y la ansiedad, miedo, tristeza, rabia, dificultades para concentrarse o para dormir. Dadas las circunstancias excepcionales, en esta columna quiero salirme del formato usual y compartir algunos de los consejos de reputadas instituciones ( y Unicef) y ONG (Mind y Mental Health Foundation) para estos momentos:

1. Cuiden su cuerpo y acérquense a las ventanas.

Coman bien, beban agua, no olviden tomar sus medicamentos y busquen alternativas para hacer ejercicio en casa. Pero no solo eso: también preocúpense por su espacio. En la medida de lo posible, por ejemplo, pasen tiempo al lado de ventanas abiertas para tener luz y aire fresco. Si pueden, no se queden todo el día en una misma habitación.

2. Lávense las manos... pero no todo el tiempo.

Ya lo sabemos, nos tenemos que lavar las manos. Pero si sienten que este consejo está activando su obsesividad o ansiedad, compartan con sus allegados lo que están sintiendo y pídanles que no se lo recuerden todo el tiempo. Pónganle también límites al lavado de manos (20 segundos es lo recomendado).

3. Establezcan rutinas y llamadas con amigos.

Es importante ponerse un horario y saber que el trabajo termina. Y también mantener contacto virtual con personas fuera del hogar. Personalmente, ya participé en una llamada de cumpleaños (que originalmente iba a ser un almuerzo de cumpleaños) y tengo planes virtuales de comidas y almuerzos para los próximos días. Entiendo que suena extraño, pero tener momentos establecidos para socializar ayuda.

4. Manejen con cuidado la información que reciben.

Busquen fuentes confiables (básicamente, la OMS, las autoridades locales y medios serios) y limítense a ellas. Designen entre uno y dos momentos al día en los que buscarán actualizaciones de noticias sobre el coronavirus. Otra recomendación es evitar ver ‘news feeds’ o ‘timelines’ en redes sociales, y optar por entrar directamente a los perfiles de personas. Yo, por ejemplo, también he pedido en mi chat familiar que se establezcan algunas reglas sobre qué tipo de información compartir (y qué no).

5. Hablen con sus hijos.

Una de las recomendaciones más importantes es no intentar esconderles a los niños el tema (y tener en cuenta que conductas como apagar la televisión cuando entran a un cuarto pueden terminar únicamente generando más interés). Se sugiere preguntarles qué saben del coronavirus, darles la información más verídica posible de acuerdo con su edad (tomando en cuenta que si son muy chicos, quizás baste con recordarles la importancia de lavarse las manos), y limitar sobreexponerlos a cobertura sobre el virus. Hay que tener paciencia, permitirles preguntar lo mismo más de una vez, y explicarles todas las razones por las que pueden sentirse seguros (en lugar de decir solamente “todo está bien, no te preocupes”). Se recomienda crear espacios (por ejemplo a través de juegos o dibujos) para que expresen y compartan sus sentimientos.

6. Piensen en otros.

De acuerdo con la OMS, “brindar asistencia a otros en tiempo de necesidad puede ayudar a la persona recibiendo ayuda y también al que da atención”. Entiendo que es una situación económicamente difícil para muchos, pero es importante no olvidarnos de cumplir los compromisos con la gente que nos brinda servicios ocasionales y que estaba contando con nuestros pagos. Recordemos también que el aislamiento implica que muchas mujeres y niños estén encerrados en casa con sus agresores. Si saben que sus vecinos o conocidos están siendo víctimas de maltrato, por favor, llamen a la Línea 100.