Marisa Glave: “Los partidos no deben ser parroquia de nadie”
Marisa Glave: “Los partidos no deben ser parroquia de nadie”
Fernando Vivas

Columnistas, cronista y redactor

fvivas@comercio.com.pe

Nos recibe en casa de su abuela. es suficientemente mente joven (35) como para tener vivas sus raíces; y sufi cientemente treja en su izquierdismo como para plagar su discurso de ‘articulación de procesos’ y denuncias de extractivismos.

No quiere que hablemos de ‘aggiornamento’ porque ello supondría que la izquierda no lo está para nada, pero, al oír su pasión al argumentar, no queda duda de que el Frente Amplio y las bancadas rivales van a sacar, con su ímpetu, buenas lecciones de actualidad. 

—¿Tú sí votaste por PPK? 
Sí, marqué PPK. Al fi nal de la segunda vuelta se volvió más evidente el riesgo y el vínculo del narcotráfico con el fujimorismo. Me vino un ‘flashback’ a la cabeza de lo que vivimos antes. Y la brecha entre la señora Fujimori y PPK se acrecentaba. 

—Sin esas circunstancias, ¿Verónika no hubiera hecho su mensaje? 
Creo que no lo hubiera hecho, pero esa es mi opinión. Como Frente Amplio (FA) tuvimos un primer momento de discusión donde acordamos que lo peor que le podía pasar al Perú era el retorno del fujimorismo. Egoístamente me hubiera gustado viciar mi voto, pero en ese momento viciar era votar por Keiko.

—Marco Arana vició su voto. 
Es una decisión personal. Me ha sorprendido un poco, la verdad. Tuvimos discusiones, en las que estuvo Marco presente, donde dijimos ni blanco ni viciado. 

—¿Crees que el mensaje de Verónika fue determinante? 
Sí. La reflexión en voz alta de Veró- nika ayudó a mucha gente a decidirse, a estar segura de que había que cerrar el paso al fujimorismo. 

—¿Cuando conversaron con PPK, qué temas priorizaron? 
Teníamos una agenda de lucha contra la corrupción, ahí tenemos muchos puntos en común. 

—Alfredo Thorne, que no estuvo, generó una preocupación en ustedes al declarar sobre la propiedad comunal de las tierras. 
Verónika planteó el tema. No era uno de los puntos que teníamos acordados, pero para nosotros es vital el derecho de los pueblos indígenas. PPK dijo que lo de Thorne no era la posición ofi cial de ellos. 

—¿Hablaron de legislación laboral? 
Humberto Prado, nuestro coordinador de turno, recordó que hay compromisos que ellos han firmado con centrales sindicales. 

—¿Y de la propuesta de PPK de reducir el IGV y el Impuesto a la Renta? 
No estamos de acuerdo. Pero no era una reunión de negociación. Hay dos principios en los que sí estamos de acuerdo: que la gente sienta que no tiene que pagar mucho por algunas cosas, y eso pasa también por tener una política seria en materia de compra de medicinas y por hacer que los organismos reguladores funcionen de verdad contra las concertaciones de precios. Lo otro es que ambos creemos que el Estado debe tener una mayor recaudación. La reducción del señor Ollanta del Impuesto a la Renta ha significado un golpe a la recaudación. El argumento de ellos es reducir impuestos para generar formalidad y nosotros creemos que eso serviría en un universo homogéneo. Pero eso no existe. 

—Pedro Francke tiene una buena opinión de Thorne. 
No se contradice con las declaraciones de Verónika de que Thorne no sería nuestro ministro de Economía. Dentro de la gente de PPK probablemente sea su mejor opción. 

—Si hubiera una propuesta de Mesa Directiva plural en el Congreso presidida por el fujimorismo, ¿participarían? 
Aún no lo hemos discutido. Marco [Arana] tiene el encargo de conversar con las fuerzas políticas, como vocero de la bancada. Yo pienso que un gesto democrático sería que Peruanos por el Kambio presida la mesa. Me parecería un error que el fujimorismo quiera imponer su fuerza y sí o sí presidir el Congreso. Si lo que quieren hacer es un ejercicio de fuerza, veremos qué respuesta les damos. 

—¿Y si Fuerza Popular quiere presidir la mesa pero que esta sea plural? 
Tenemos que conversar con las otras fuerzas. Me queda claro que una Mesa Directiva impuesta por el fujimorismo es una en la que no me gustaría participar. Otra cosa es que surja del diálogo de las fuerzas políticas. Estaré atenta a los informes de Marco. 

—A propósito de Arana, ¿no le llamaron la atención por las declaraciones que hizo relativizando el liderazgo de Verónika Mendoza? 
[Ríe]. En la campaña no hizo nada fuera de nuestros acuerdos. Lo que dijo sobre las vocerías fue después de la primera vuelta y se lo malinterpretó. Hay mucha claridad en el frente sobre que Verónika tiene un liderazgo particular. Nosotros promovemos liderazgos múltiples y lo decimos en nuestros documentos. 

—Liderazgos múltiples pero con una clara jerarquía. 
Sí y, en ese esquema, el rol de Verónika es indiscutible. 

—En las declaraciones de Arana hay un relente crítico sobre ella. 
Es una leyenda urbana que varios quieren levantar. Yo, en lo particular, creo con mucha claridad que Verónika tiene un liderazgo con una proyección muy grande.

—Para disipar la leyenda, ¿cuál es el papel exacto de Arana en Tierra y Libertad? 
Es miembro de la comisión política nacional, un vocero más de TyL y, como congresista electo, es el vocero de la bancada. 

—Sin embargo, la impresión de que TyL puede ser la parroquia de Marco Arana ¿no demanda de ustedes algunos gestos? 
Así como creo en el Estado laico, creo también que los partidos no deben ser parroquia de nadie. Marco y yo hemos tenido más de un debate público, y eso es parte de la fortaleza de un partido. Es evidente que no comulgamos en varias cosas, pero podemos llegar a propuestas comunes. 

—Ahora tiene la función de coordinar con otras fuerzas políticas. 
Ha sido elegido vocero titular de la bancada y yo soy la vocera alterna. Es lo correcto. Hemos acordado por unanimidad en la bancada que Verónika debe tener un papel importante con nosotros. 

—¿Se van a reunir semanalmente? 
Sería imposible para la pobre Verónika hacerlo. 

—Keiko lo ha hecho estos cinco años. 
No creo que semanalmente. Creo que Keiko y Verónika son diferentes. Lo que hemos acordado es que la bancada tenga una dinámica social, que articularemos el trabajo en el Congreso con el trabajo en el espacio público y en la calle. 

—¿Hay algo más que rescatas de la reunión con PPK? 
[Martín] Vizcarra nos hizo recordar que en Moquegua tuvo un proyecto con el que no podía estar de acuerdo, se puso junto a la población, consiguió más y el proyecto funcionó. Ahí tienes un modelo virtuoso. 

—Quellaveco. En resumen y para usar el término de Verónika, ¿no serán una oposición obstruccionista si PPK cumple ese rol virtuoso del Estado de negociar de igual a igual en beneficio de la población? 
Creo que lo que nos toca, sobre todo en el Congreso y en relación con Peruanos por el Kambio, es identificar cuáles son los cuellos de botella que se tienen que resolver para generar confianza en el Perú. En el caso de Quellaveco, por ejemplo, había un plazo donde el presidente regional pudo tener un tiempo de negociación. Hoy con la Ley 30230 y los paquetazos ambientales, el plazo para aprobar un EIA [estudio de impacto ambiental] es tan cortito que Vizcarra no hubiera podido hacer lo mismo. 

—Si el gobierno pide facultades legislativas en materia de seguridad y anticorrupción, ¿se las dan? 
Creo que hay que conversarlo como bancada. Hay que plantear el esquema de lo que se pide. Me veo votando en contra de medidas tributarias, donde el fujimorismo sí va a encontrar coincidencias con el gobierno, pero no me veo votando en contra de paquetes anticorrupción. 

—¿Crees que en este Congreso sí se va a aprobar el matrimonio igualitario o la unión civil? 
Hay que plantearlo. Nosotros hablamos de matrimonio igualitario. Me queda claro que no tenemos los votos suficientes, pero es importante levantar el debate y, eventualmente, podríamos lograr la unión civil. 

—¿Ser la segunda bancada servirá para ‘aggiornar’ a la izquierda? 
No me gusta ese término. Está el prejuicio de que la izquierda es autoritaria y dogmática. No es la izquierda en la que yo estoy. No es el espíritu del FA. La izquierda va a ayudar, de manera no dogmática, a dar los debates que el país necesita.

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