El homenaje a José María Arguedas inició con una misa en la iglesia San Pedro de Andahuaylas. Luego se realizó el pasacalle denominado “Todos por Arguedas” en la Plaza de Arma. (Foto: Difusión)
El homenaje a José María Arguedas inició con una misa en la iglesia San Pedro de Andahuaylas. Luego se realizó el pasacalle denominado “Todos por Arguedas” en la Plaza de Arma. (Foto: Difusión)
Redacción EC

Con una emotiva ceremonia que incluyó presentaciones culturales y artísticas, se realizó el viernes 2 de diciembre, en , un homenaje al escritor y antropólogo peruano , al cumplirse 53 años de su fallecimiento. Para recordar esta fecha, el Proyecto Especial Bicentenario de la Independencia del Perú develó una placa conmemorativa como parte del reconocimiento del Estado Peruano al valioso aporte del destacado escritor andahuaylino, considerado como uno de los más grandes representantes de la literatura peruana y la narrativa andina.

El homenaje a José María Arguedas inició con una misa en la iglesia San Pedro de Andahuaylas. Luego se realizó el pasacalle denominado “Todos por Arguedas” en la Plaza de Armas, donde participaron delegaciones culturales, educativas y la comunidad en general. Posteriormente, en la Paqcha Arguedas, lugar donde se encuentra el monumento y la tumba del escritor, se llevó a cabo una ceremonia protocolar que contó con presentaciones artísticas, literarias, danzas y cánticos en honor a la memoria de José María Arguedas.

El Proyecto Especial Bicentenario continuará siendo parte de este tipo de eventos hasta el 2024, cuando se cumplan los 200 años de las batallas de Junín y Ayacucho. (Foto: Difusión)
El Proyecto Especial Bicentenario continuará siendo parte de este tipo de eventos hasta el 2024, cuando se cumplan los 200 años de las batallas de Junín y Ayacucho. (Foto: Difusión)

El legado del Taita Arguedas es una guía indiscutible de lo que proponemos como proyecto, un diálogo desde el respeto y entendimiento, por reconocer las diferencias no como motivo de separación, sino de unión. En tal medida reconocemos al Taita Arguedas como uno de los más importantes peruanos del Bicentenario”, señaló Hildebrando Castro Pozo Chávez, director ejecutivo del Proyecto Especial Bicentenario del Ministerio de Cultura, quien hizo entrega de una colección de libros de la Biblioteca Bicentenario a la Institución Educativa Próceres de la Independencia Americana y a la Biblioteca Municipal de Andahuaylas.

Las actividades de homenaje fueron organizadas por la Institución Educativa Próceres de la Independencia Americana, la Municipalidad Provincial de Andahuaylas, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Apurímac, y el Voluntariado de Todas las Artes, en trabajo conjunto con el Proyecto Especial Bicentenario del Ministerio de Cultura.

“El legado del Taita Arguedas es una guía indiscutible de lo que proponemos como proyecto, un diálogo desde el respeto y entendimiento", señaló Hildebrando Castro Pozo Chávez. (Foto: Difusión)
“El legado del Taita Arguedas es una guía indiscutible de lo que proponemos como proyecto, un diálogo desde el respeto y entendimiento", señaló Hildebrando Castro Pozo Chávez. (Foto: Difusión)

El Proyecto Especial Bicentenario continuará siendo parte de este tipo de eventos hasta el 2024, cuando se cumplan los 200 años de las batallas de Junín y Ayacucho, que marcaron la independencia definitiva del Perú y América.

José María Arguedas Altamirano

El homenaje a José María Arguedas inició con una misa en la iglesia San Pedro de Andahuaylas. Luego se realizó el pasacalle denominado “Todos por Arguedas” en la Plaza de Arma. (Foto: Difusión)
El homenaje a José María Arguedas inició con una misa en la iglesia San Pedro de Andahuaylas. Luego se realizó el pasacalle denominado “Todos por Arguedas” en la Plaza de Arma. (Foto: Difusión)

Nació el 18 de enero de 1911, en Andahuaylas, Apurímac. Ha sido uno de los mejores exponentes de la literatura peruana, precisamente de la narrativa indigenista, entre sus principales obras están: “Agua” (1935), “Yawar fiesta” (1941), “Diamantes y pedernales” (1954), “Los ríos profundos” (1958), “El Sexto” (1961), “La agonía de Rasu Ñiti” (1962), “Todas las sangres” (1964), “El sueño del pongo” (1965), y “El zorro de arriba y el zorro de abajo” (1971), entre otros, que desde la narrativa y la etnología han contribuido en la vigencia de la cultura quechua y andina.

Su producción intelectual fue más allá de la literatura. Comprende, además, obras de ficción, ensayos y artículos sobre el idioma quechua, la mitología prehispánica, el folclore y la educación popular, entre otros. Al haberse educado dentro de dos tradiciones culturales, la occidental y la indígena, unido a una delicada sensibilidad, le permitieron comprender y describir la compleja realidad del indio nativo, con la que se identificó de una manera desgarradora.