Conocido desencuentro

Discreta penetración política en México

Un tercio de líderes ve como amenaza a Venezuela, pero solo 6% del público piensa igual

"El Universal" / México
Francisco Reséndiz

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha operado en México a través de dos de sus hombres más leales, que hicieron de embajadores de un programa social multimillonario --que ha llegado a la capital del país--, y de misiones de solidaridad de su partido a favor de importantes cuadros políticos de la izquierda mexicana.

El activismo, de acuerdo con fuentes de inteligencia del Gobierno Mexicano, tiene por objetivo impulsar en el país azteca --con el apoyo de grupos sociales afines y de la Embajada de Cuba-- la revolución bolivariana sobre cuatro ejes de acción: "la revolución antiimperialista; la revolución democrática-burguesa; la contrarrevolución neoliberal; y la pretensión de llegar a una sociedad socialista del siglo XXI".

Este trabajo se desprende de una investigación que realizó "El Universal" con base en diversas fuentes informativas como el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), la Procuraduría General de la República, la Policía Federal Preventiva, el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo, además de análisis de instituciones académicas y líderes sociales afines a Hugo Chávez y hechos del conocimiento público.

Pese al desencuentro entre ambos países, un estudio del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales advierte que solo 25% de los líderes mexicanos considera que Venezuela es un país amigo de México, en comparación con 45% del público. Mientras el 30% de los líderes estima que Venezuela es una amenaza para México y 24% clasifica a ese país como rival, solo 6% y 14% del público, respectivamente, lo comparten.

El entorno de Chávez tiene el apoyo de grupos sociales que se identifican con las clases populares, pero "que no han tenido impacto con los partidos de izquierda", dice el Cisen.

Precisa que unas veinte organizaciones sociales --algunas catalogadas de corte radical por su respaldo a grupos guerrilleros como el Ejército Popular Revolucionario de México y las FARC de Colombia-- mantienen un fuerte trabajo de adoctrinamiento en torno a la revolución bolivariana y se mueven en todo el país.

Un informe del Cisen agrega: "Representaciones de esta naturaleza encuentran espacios entre líderes de organizaciones que se catalogan de izquierda, con el propósito de realizar un trabajo de penetración entre los sectores estudiantil, obrero y campesino a fin de generar acciones de resistencia sin filiación partidista".