EL FENÓMENO CHÁVEZ EN AMÉRICA LATINA

Venezuela cree en la diplomacia energética para la integración

Una mirada desde casa  Chávez dona cientos de millones de dólares al año para crear frente contra EE.UU.

La novedosa y cuantiosa política de financiamiento y ayudas al exterior, impulsada por los altos ingresos petroleros, ha colocado al país en la palestra internacional, lo que le ha dado visibilidad al proyecto político del presidente. Sin embargo, la poca información sobre las cifras oficiales ocasiona preocupación y hace que surjan iniciativas de cálculo privadas que revelan cómo Venezuela ha sobrepasado a Estados Unidos como país donante

"El Nacional" / Venezuela
Por Fabiola Zerpa

Tras realizar 225 visitas a países y anunciar ayudas y convenios por un monto de por lo menos US$5.500 millones, el presidente Hugo Chávez ha erigido una agresiva política exterior en busca de apoyos a su proyecto político, basado en el enfrentamiento con Estados Unidos y la integración de los países del sur.

Algunos analistas perciben que esta 'petrodiplomacia' está generando una "miniguerra fría" en América Latina, mientras que otros consideran que las alianzas derivadas son solo circunstanciales. En todo caso, muchos venezolanos se preguntan cuánto es el costo de esta ambiciosa estrategia para el país.

El resultado de una política exterior basada en el 'boom' petrolero de los últimos años, tanto en términos cuantitativos como cualitativos, es difícil de precisar, señalan los analistas.

"Es casi una tarea imposible --dice José Guerra, economista y ex gerente de investigaciones del Banco Central de Venezuela--, debido a la poca transparencia de la información presupuestaria". Explica que la gran financista en el extranjero es Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

"El problema es que la ayuda se maneja a través de muchas partidas secretas en cuentas en el exterior que no pasan por el Banco Central", apunta.

Según las directrices de la cancillería, la política exterior se fundamenta en "la diplomacia energética" que está creando una institucionalidad alterna a la existente (nuevos acuerdos regionales, bancos y fondos). El petróleo, se afirma, permite la posibilidad de negociar y cooperar con una visión de complementariedad, sustentabilidad e independencia. Dos objetivos deben alcanzarse: la integración regional y la multipolaridad, ambos mecanismos para enfrentar a Estados Unidos y su imperialismo.

Un variado conjunto de herramientas ha sido utilizado para avanzar en la conquista de las "mentes y corazones" del mundo para la causa del denominado proyecto bolivariano. Entre ellos están los acuerdos políticos, las cumbres y el financiamiento de proyectos. Hasta el momento, el Gobierno Venezolano no ha detallado el monto total de la ayuda al exterior.

El pasado 15 de marzo, por primera vez desde que asumió el poder, el presidente Chávez se refirió someramente al tema. Destacó que la cooperación energética asciende a unos 1.600 millones de dólares al año. E incluso se jactó de superar en montos al Gobierno de Washington, el donante de ayudas más grande del mundo.

Según la ONG estadounidense Center for International Policy, dicha cifra es similar a la asistencia antidrogas y de desarrollo de EE.UU. en América Latina para este año (US$1.900 millones).

El tema de cuánto se gasta genera preocupación en la opinión pública. Según una encuesta de Hinterlaces del 2006, 85% está en desacuerdo con lo que en el argot popular se denomina 'regaladera' del país en el extranjero, mientras que 11% la apoya.

Políticos, analistas de mercado y hasta medios de prensa extranjeros han buscado consolidar cifras sobre la base de los anuncios oficiales. Sin embargo, son solo cálculos aproximados que se restringen al 2006 lo que deja por fuera siete años de gestión.

Carlos Berrizbeitia, ex diputado opositor, ha cotejado algunos de los gastos del Ejecutivo. En materia de viajes presidenciales ha contabilizado un total de 225 visitas a países (desde 1999 hasta la fecha) para un monto de 22,51 millones de dólares en gastos.

En cuanto a ayudas y compras a países, prometidas o ejecutadas, Berrizbeitia ha cuantificado solo lo relativo al 2006, cuando alcanzaron US$25.160 millones, una cifra cercana a las reservas internacionales (US$28.600 millones).

El Centro de Investigaciones Económicas (Cieca), dirigido por Franklin Rojas, también ha sacado sus cuentas. Para el 2006, señala, se hicieron promesas por US$47.550 millones a un total de 43 países. La lista la encabezan Brasil, Rusia, China, Cuba, Bolivia y Argentina.

El monto señalado es casi 2,4 veces lo anunciado para gastos en el área de transporte para el país; 2,8 veces lo planificado para la construcción de viviendas o seis veces lo que se destinará a cooperativas (US$7.500 millones).

El economista José Guerra alerta sobre la precisión de estos cálculos. Explica que deben verificarse que los montos anunciados hayan sido ejecutados efectivamente para ofrecer datos que se aproximen a la realidad: "Lo más serio es estudiar la balanza de pagos del Banco Central".

De esa forma, Guerra afirma que para el 2006 la inversión directa en el extranjero (créditos comerciales, préstamos, compra de deuda, donaciones, financiamiento petrolero y compras de activos) fue de 8.780 millones de dólares. "Esa es de por sí una cifra extraordinaria", destaca. "Es mucho más de lo que se ha destinado en educación en el mismo período", agrega.

Una cifra cercana es la que ha calculado la Associated Press, agencia estadounidense de noticias (US$5.500 millones) de gran alcance mundial. De hecho, se encuentra realizando un estudio más pormenorizado al respecto.

"La ayuda de Venezuela es novedosa y ya ha sobrepasado la de Estados Unidos, que cada vez disminuye", dice Adam Isacson, del Center for International Policy de Washington. "Por eso Venezuela tiene muchísima mayor influencia que antes, incluso más que México, que tiene una población cuatro veces mayor. Se puede decir que hay una miniguerra fría en la región, entre Caracas y Washington. Creo que Chávez está ganando", asevera.

El analista argumenta que los apoyos políticos de Bolivia, Ecuador y Argentina a Venezuela revelan que las ayudas de la 'petropolítica' están rindiendo frutos, sobre todo en la construcción de un frente antiestadounidense.

Elsa Cardozo, analista internacional, apunta que es difícil medir la influencia de Venezuela en cada acto político de la región --como en las elecciones de Bolivia, Nicaragua, Perú o México--, pero sin duda ahora "Chávez ha alcanzado una visibilidad y una audiencia mundial".

Otros impactos regionales de la política exterior venezolana, dice Cardozo, son la fragmentación de acuerdos como el ALCA y el debilitamiento de la capacidad de negociación conjunta con Estados Unidos o la OMC.

Manifiesta que después de toda la inversión económica hecha en la región, las únicas alianzas ("que por definición son temporales y circunstanciales") son con los países más vulnerables institucionalmente, como Bolivia, Nicaragua y Ecuador. Brasil y Argentina, "que se mueven en el cálculo económico y geopolítico".

Otra versión es la de la cancillería, que en su memoria y cuenta del 2006 reivindica como exitosa su gestión, con más de 200 acuerdos realizados, fortalecimiento de la integración con países en desarrollo y la construcción de una red social internacional solidaria con la revolución bolivariana.