Nadie lo podía creer. La  de  se quedaba fuera del  en la fase de grupos. El equipo que había brillado en las Eliminatorias sudamericanas y que llegaba como uno de los favoritos para coronarse en la Copa del Mundo, se despedía temprano. Todo sucedió el 12 de junio de ese año ante Suecia.

El gran culpable de esta temprana eliminación fue un sueco llamado Anders Svensson. No era muy conocido. Jugaba en la  pero en un equipo de mitad de tabla como el Southampton. Lo cierto es que era un buen lanzador de tiros libres. Lo sabía Argentina, pero no pudieron evitar una falta cerca de su área en el minuto 59. 

Svensson se paró frente al balón y anotó un golazo sensacional. Pablo Cavallero, arquero albiceleste, se estiró lo más que pudo hacia su palo izquierdo pero fue imposible. El '8' sueco anotaba un gol que complicaba demasiado las opciones de Argentina. Los dirigidos por Bielsa necesitaban ganar para pasar de fase. 

Crespo dio un poco de esperanza al anotar el empate al minuto 88', pero el encuentro culminó 1-1 y el equipo argentino terminó tercero en su grupo, una de las decepciones más grandes de este país en los mundiales. Suecia avanzó a octavos como primero de la serie, pero cayó ante Senegal en octavos de final 2-1.