La pesca fue uno de los factores que habrían influido en la reactivación de la economía peruana. (Foto: GEC)
La pesca fue uno de los factores que habrían influido en la reactivación de la economía peruana. (Foto: GEC)

Dentro de los factores que se han mencionado como explicativos de la que está sufriendo la , hay dos que juegan en direcciones opuestas. Estos son el comportamiento de los sectores primarios y la evolución de la inversión de los gobiernos subrregionales y locales.



Hemos cerrado el primer semestre con una expansión de la actividad económica de solamente 1,73%. En este resultado ha influido el hecho de que los sectores primarios (que consolidan a las ramas agropecuaria, pesca, minería y sus manufacturas) hayan sufrido una caída de 2,8%. Esta es la mayor contracción acumulada en un período móvil de seis meses, desde el que terminó en abril del 2015. 

Así, si los sectores primarios se hubiesen mantenido en promedio en sus niveles de la primera mitad del 2018, la economía hubiera llegado a crecer 2,38% en el primer semestre de este año. Y en términos anuales, ello se hubiera traducido en la posibilidad de incrementar en 0,32% la expansión que se registre en 2019.

Por otro lado, la inversión realizada por los gobiernos subnacionales, en términos reales y por períodos acumulados de 12 meses ha evolucionado mejor que en los procesos anteriores. Si agregamos ambas, en los dos períodos anteriores (los iniciados en 2011 y en 2015), al comparar los niveles de formación bruta de capital a agosto con los registrados en diciembre -justo antes del cambio de autoridades- se encuentran caídas similares: 18% y 19%, respectivamente. 

En esta ocasión, la caída ha sido de solo 3,6%; de haber sido de una magnitud similar a la de las dos ocasiones previas, el impacto adverso adicional hubiese sido de alrededor de 0,4% del PBI anual. Pese a que esta ha sido la primera vez que cambiaron todos los gobernadores regionales y alcaldes, parece estar dando resultados el esfuerzo de capacitación realizado por el Ministerio de Economía a las nuevas autoridades para evitar que se desplome la inversión a su cargo.

De este modo, el balance de ambos factores sobre la actividad económica total genera un impacto anualizado mínimo en el crecimiento.

¿Qué ha pasado entonces? La mayor parte de la desaceleración (54%) en la primera mitad del año se ha debido a la caída en el nivel de inventarios, cuya magnitud (expresada en soles reales) es incluso superior al doble del monto de la caída sufrida por las exportaciones. Esto sugiere que las empresas empezaron el 2019 con expectativas modestas sobre la demanda que pensaban enfrentar y que fueron superadas. Poca atención se le ha prestado a la variación de inventarios en lo que va del año.