¿Cuáles son los beneficios de financiar una empresa en el MAV?
¿Cuáles son los beneficios de financiar una empresa en el MAV?
Giuliana Fierro

Una empresa puede financiarse de varias formas. Tal vez la más conocida y tradicional sea a través del sistema bancario. Sin embargo, desde el 2012 las pequeñas y medianas empresas peruanas pueden obtener a través del mercado de capitales gracias a la creación de un segmento especial: el (MAV). Le presentamos los beneficios de un mercado cuyo potencial viene generando creciente interés en las empresas que buscan recursos y que en el 2015 sumó colocaciones de títulos de deuda por S/65,5 millones. 

1. UNA VENTANA LLENA DE OPORTUNIDADES
Como su nombre lo indica, el MAV es una alternativa de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas que facturen menos de S/200 millones al año. Este mecanismo, creado por la y la (SMV) permite que este tipo de compañías también pueda beneficiarse de las ventajas que ofrece el mercado de capitales.

“Generalmente, cuando uno hablaba de colocaciones en la bolsa se refería a empresas corporativas, de gran volumen. A las firmas medianas les era más fácil recurrir a los canales tradicionales como la banca. Pero desde su creación el MAV se ha configurado como una alternativa para que muchas empresas que no contaban con esa modalidad de financiamiento puedan acceder a este mercado”, apuntó Arlen Lahura, head trader de BNB Valores Perú, una sociedad agente de bolsa responsable de la estructuración y colocación de algunas de las emisiones hechas en el MAV.

2. ¿QUIÉN ES EL MEJOR POSTOR? 
“Hay muchos beneficios para las empresas que puedan financiarse a través de la emisión, ya sea de papeles a corto plazo o de bonos”, explicó Alberto Arispe, gerente general de . Según el ejecutivo, al tener alternativas de financiamiento, las tasas de interés de las compañías tienden a bajar. “Si el mercado y los inversionistas ven con buenos ojos a la firma, puede ser que ofrezcan comprar los valores a menores tasas de interés de lo que ofrece el banco”, dijo. 

En ese sentido, las entidades financieras, al percibir que hay otras alternativas de financiamiento, no se van a querer quedar atrás y van a bajar sus tasas. “La competencia es sana”, añadió Arispe. 

3. BENEFICIOS, RETOS Y DESAFÍOS
Entrar al Mercado Alternativo de Valores estaba en el radar del planeamiento estratégico de Ciudaris desde el 2014. La inmobiliaria colocó bonos corporativos a tres años y con una tasa anual de 7,5% el 19 de enero de este año. “Entrar al MAV nos da una exposición bastante grande en el mercado en general. Además, nos permite tener una puerta abierta en lo que es financiamiento a la mano porque te abren una línea para futuros procesos de emisión que permite un mayor poder de negociación ante los bancos y fondos de inversión”, afirmó Rodolfo Namuche, gerente de planeamiento y control de .

Asimismo, Namuche sostuvo que su participación en este mercado les exige comenzar a implementar prácticas de buen gobierno corporativo. “Si bien ya tenemos un ISO que nos reconoce como una empresa ordenada en nuestros procesos internos, ahora aparece un nuevo actor que es el mercado de valores, al que le debemos rendir cuentas, dar información transparente y oportuna en las formas que ellos nos plantean”, señaló.

4. LA RESPONSABILIDAD DE SER UNA EMPRESA PÚBLICA
Según Arispe, cuando una empresa sale a la bolsa se vuelve mucho menos riesgosa y más transparente. “Las empresas presentan sus informes financieros de manera semestral o trimestral. Tener una política hace que todos tus posibles acreedores y ‘stakeholders’ te vean con otros ojos. Además tienes una responsabilidad con una serie de inversionistas”, dijo.

El empresario bursátil destacó que cuando una empresa está en el mercado tiene mucha gente observándola. “Estás marketeando tu compañía en conferencias y ‘roadshows’, puedes tener muchas reuniones para hacer negocios y multiplicar tus contactos. Por donde se vea es una gran oportunidad para las empresas emitir papeles en estos mercados”.

5. TRABAS BUROCRÁTICAS
Si bien es cierto que muchas empresas no salen al mercado de valores por falta de conocimiento y porque tienen temor a hacer públicos sus estados financieros, ese no fue el caso de Ciudaris, que tenía su información financiera auditada por una institución de prestigio internacional. Sin embargo, una de las trabas que la inmobiliaria encontró en su camino fue el manejo de la aprobación de los procesos administrativos ante la SMV, que demoró dos meses y medio, de los ocho que tardó el proceso en su totalidad. “Si ya tenemos todo cumplido y revisado, el proceso no debió haber tomado más de un mes. Teníamos planeado emitir bonos corporativos a principios de diciembre, pero tuvimos que salir en la segunda quincena de enero”, dijo Namuche. 

6. MUCHO INTERÉS PERO POCA INFORMACIÓN
La recepción que el mercado de capitales tuvo a este tipo de bonos y papeles ha sido buena, pero aún hay un largo camino que recorrer. “Empresas que no habían tenido una experiencia en este mercado lo comienzan a conocer, ven qué empresas de su rubro han hecho una colocación y comienzan a interesarse. Es un proceso que va a madurar en el tiempo”, añadió Lahura. 

Otra de las ideas que se tiene es que salir a la bolsa es muy caro. Podría serlo la primera vez debido a los costos que implica el estructurador y los abogados, pero eso se diluye a través de los años, conforme se hagan más emisiones y las tasas bajen, sentenció Arispe. “Hay que verlo más bien como un cambio de estrategia global para la empresa. Es transformar tu compañía a una empresa de otros pergaminos”, finalizó.