Miriam Romainville Izaguirre

Objetos de fascinación y de colección, no solo por la belleza que reflejan, sino por el valor que encierran. Las de colección del (BCR) han despertado la cultura numismática que dormitaba en el Perú. Pero, ¿quienes se esconden detrás de tan delicados trazos? 

Con una ligera sonrisa, Eduardo Paredes, diseñador industrial de profesión por la (PUCP), señala que empezó bastante joven.  “Egresé, fui llamado por el BCR para participar de una especie de internado y luego seleccionado. Lamentablemente en ese momento no pude quedarme a trabajar en el banco porque me fui a Estados Unidos, a capacitarme en imagen digital”.  

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Al regresar, fue convocado para ser parte de un proyecto que luego se conocería como la serie numismática: Riqueza y Orgullo del Perú. “Este proyecto ha cumplido con valorar, informar, educar, y traer ese valor numismático que nunca debió haberse perdido”, indica. 

Desde que se lanzó la serie, Paredes, quien expresa la acumulación de un estilo algo sobrio y perfeccionista, ha podido conocer lugares maravillosos y místicos, como Sillustani, que se ve fielmente reflejada en la moneda alusiva a Puno. 

“El lugar es maravilloso”, menciona emocionado, "alrededor hay un lago y una especie de isla que parece una meseta y el cielo es azul. En verdad la geografía era como sacada de una película”.

Como diseñador de la moneda Huaytará, alusiva al templo inca y galardonada como la mejor moneda del mundo, Paredes suele resaltar que su trabajo forma parte de una gran cadena, donde él, al igual que su compañero, aportan desde la parte creativa, artística.  

“Mucha gente no conoce pero acá hay mucho trabajo de investigación, hay mucho trabajo de información. Nosotros viajamos al sitio para conocer el lugar, para conocer el objeto que vamos a trabajar, contactamos con la gente, sentimos mucho esa emoción de las personas que sin saber exactamente qué es lo que se va a representar en la moneda”, agrega.

(Foto: Franz Krajnik/El Comercio)

EL ESCULTOR
Felipe Escalante ha acumulado distintos estilos en su carrera artística, pero su preferido es el barroco. Es una persona muy meticulosa, se desvive por los detalles y por su arte. Su último trabajo fue la moneda que se realizó por la conmemoración de los 450 años de la Casa Nacional de Moneda.

Como artista plástico escultor, egresado de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (Ensaba), con medalla de plata en 1996, buscó desarrollar su capacidad creativa en el BCR con el lanzamiento de la serie "Riqueza y Orgullo del Perú",

Aunque en algún momento lo invadió el temor, fue el encargado de diseñar la moneda que daría inicio a esta cultura numismática en el Perú: el Tumi.  "Tenía miedo a la expectativa de las personas, a las críticas. Decía tengo que hacerlo bien”, advierte. 

A través de su trabajo, Escalante busca difundir la cultura, ya que para él ser artista es un reto, es hacer cosas maravillosas, por lo que suele investigar y aprender junto a sus alumnos, que suelen visitarlo en su lugar de trabajo.

Con el pasar de los años, Escalante ha afianzado el amor que tiene por su oficio. Recuerda que desde pequeño mostró inclinaciones hacia el arte, a pesar que sus padres no estaban de acuerdo.

 “Desde pequeño me ha gustado el dibujo,  he malogrado cuadernos en los cursos que llevaba, por ejemplo en matemática  y química. Siempre voy a hacer lo que es arte, tanto en moneda como en escultura”.

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