El milagro de Mateo: el niño atacado por ameba 'comecerebros'
El milagro de Mateo: el niño atacado por ameba 'comecerebros'

Los doctores, hasta para referirse a los milagros, usan el lenguaje de oficio: “Los valores médicos de este niño no son compatibles con la vida”.

Esas fueron las palabras de uno de los cirujanos que atiende el caso de Mateo, un menor de 12 años que en setiembre contrajo un parásito mortal en Iquitos. Había sufrido tres infartos cerebrales, estaba en coma y su presión era altísima. Y hace unas semanas, contra todo pronóstico, despertó y dijo: “Mamá, tengo hambre”.

Tras una interminable lucha por su vida, y con un largo proceso de recuperación por delante, este hincha de Alianza Lima espera en su habitación de una clínica en Jesús María que le den el alta. 

–La historia–

Mateo tiene los ojos de su madre. Ella se llama Diana Guerra, también es doctora, y ha hecho honor a su apellido desde setiembre pasado, cuando comenzó la intensa batalla contra un mal considerado incurable.

En ese viaje familiar a la selva, Mateo contrajo una ameba de vida libre apodada ‘comecerebros’, desconocida hasta la fecha y objeto de estudio por la ciencia a partir de este caso. Una de las pocas cosas que se conocen de este parásito es su cercanía con la ameba ‘Naegleria fowleri’, un bicho microscópico capaz de matar en cuestión de días.

A los pocos días de regresar del viaje, Mateo presentó fiebre constante, pero los médicos no hallaban la causa. Cuando sufrió dos infartos cerebrales y privación sensorial, se determinó que había contraído el parásito.

Empezó a tomar 14 pastillas al día, entre ellas, tres cápsulas de Impavido, un fármaco que no se vende en el Perú y bordea los 19.000 dólares en su presentación de 28 unidades en Estados Unidos. A través de donaciones, los padres pudieron conseguir este medicamento.

Mateo fue sometido a innumerables resonancias magnéticas. En octubre, los exámenes para detectar la ameba salieron negativos, pero poco después le detectaron un trombo (coágulo) en la pierna. En noviembre sufrió una hemorragia intracraneana y un aneurisma que reventó. Pasó tres semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos y la ameba volvió a aparecer en su cerebro.

“Fue un 12 de noviembre. Todo empezó de cero”. El costoso medicamento siguió peleando con la ameba alojada en su cerebro y, hace pocos días, Mateo fue trasladado a una habitación donde recibe a sus amigos y familia. “¡Ya puedo mover mi mano!”, señala con una felicidad que no cabe en su rostro.

Para Diana, trabajar en medicina sin saber cómo es la enfermedad de su propio hijo es como caminar en la oscuridad. “La pelea ha sido indescriptible en los últimos tres meses, pero nos han llegado muestras de cariño y ayuda por todos lados”, dice.

SOBRE LA AMEBA QUE ATACÓ A MATEO

¿Cómo actúa?
Está en muchos ambientes acuáticos, pero solo afecta a las personas cuando está en su estado trofozoíto (cuando pierde sus aletas y comienza a reptar). Ingresa por las fosas nasales y en extraños casos se mete al cerebro a través de la nariz. Allí segrega una enzima que destruye la masa cerebral y produce una meningoencefalitis.

Caso extraño
Si bien hay siete casos de víctimas de amebas actualmente en el Perú, la ameba que se alojó en el cerebro de Mateo tiene características únicas. Se informó que su caso es materia de investigación en juntas médicas internacionales.

Costo impagable
El único medicamento capaz de luchar contra esa ameba es la miltefosina (comercialmente conocido como Impavido). Es un fármaco que aún está a prueba. El tratamiento mensual bordea los US$57.000 y podría durar medio año. 

CADENA DE AYUDA

La ministra de Salud, Patricia García, ha visitado a Mateo en varias oportunidades. A raíz de este extraño caso, la ameba que se alojó en su cerebro ya fue incluida en la lista de enfermedades hasta ahora no atendidas en el Ministerio de Salud.

Según los médicos de Mateo, el Gobierno Peruano prevé la adquisición del medicamento Impavido (Miltefosina), que hasta ahora solo se vende en Alemania y Estados Unidos a precios muy altos. Es el único capaz de enfrentar estas amebas acuáticas.

Los padres de Mateo expresaron su agradecimiento al colegio Alberto Benjamín Simpson, el nido Mi Mundo Feliz, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, la Asociación de Oficiales de Infantes de la Marina de Guerra del Perú, al Colegio Médico del Perú y otras decenas de entidades que se sumaron a la ayuda a Mateo, a través de donaciones y actividades para conseguir los medicamentos y alimentos que necesita.

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