El vocero de la (adscrita al Ministerio de Agricultura y Riego) Luis Enrique Yampufé Morales, explicó a El Comercio que la transparencia de las aguas del que ahora puede observarse responde directamente a la reducción de la contaminación por actividades humanas, desde que empezó la inmovilización social obligatoria por el .

Yampufé detalló que debido a la falta de vertimiento de basura, arrojo de materiales de construcción o residuos provenientes de las empresas, las aguas del río Rímac que transcurren hasta su desembocadura en la región Callao son casi tan transparentes como las que se observan en su naciente, en la Cordillera de los Andes.

“Se aprecia que el agua es más limpia y cristalina. Hay recuperación de la vegetación y migración de aves, incluso peces, sobre todo en las desembocaduras”, indicó Yampufé. El especialista precisó que hay tramos del río Chillón que muestran una recuperación similar.

El también director de la Autoridad Administrativa del Agua Cañete- Fortaleza agregó que es época de estiaje y que la falta de lluvias también influye en el color de los ríos. En esta época los ríos de por sí toman un aspecto más claro.

“Se aprecia que el agua es más limpia y cristalina. Hay recuperación de la vegetación y migración de aves, incluso peces, sobre todo en las desembocaduras”, indicó Luis Enrique Yampufé Morales de la ANA. El especialista precisó que hay tramos del río Chillón que muestran una recuperación similar. (Foto: Autoridad Nacional del Agua)
“Se aprecia que el agua es más limpia y cristalina. Hay recuperación de la vegetación y migración de aves, incluso peces, sobre todo en las desembocaduras”, indicó Luis Enrique Yampufé Morales de la ANA. El especialista precisó que hay tramos del río Chillón que muestran una recuperación similar. (Foto: Autoridad Nacional del Agua)

A través de un monitoreo por dron, la ANA verificó que, en el caso del río Rímac, hay un cambio más notorio en el color del agua a la altura de Chosica y Chaclacayo. Aunque en menor proporción, esto también ocurre en el tramo de El Agustino, Rímac y San Martin de Porres. En estos distritos también ha disminuido el arrojo de desmontes y residuos sólidos.

Yampufé adelantó que este jueves tomarán muestras de ambos ríos para evaluar cómo han cambiado los estándares de calidad ambiental (ECA). La ANA recordó a través de un comunicado que el río Rímac es aquel con mayor cantidad de parámetros que incumplen con los ECA por la presencia de coliformes termotolerantes y ciertos metales y metaloides.

“El estado de emergencia ha permitido observar el impacto al que se ven sometidos los recursos hídricos y sus bienes asociados (ríos, faja marginal, canales de riego, entre otros) por la acción del hombre. Por ello es importante que tomemos conciencia y consideremos que el agua de nuestros ríos y canales de regadío, son para consumo humano y agrícola, por lo que no deben ser zonas de arrojo de basura o desmonte”, añadió en un comunicado Flor de María Huamani Alfaro, especialista de la ANA.

La institución precisó que el río Rímac abastece más que el 80% de agua a Lima. Este afluente se origina en la cordillera de los Andes a una altitud de 5.500 msnm en el Nevado Paca y la laguna Ticticocha (4.700 msnm) aproximadamente a 132 kilómetros al noreste de Lima.

—Reducción de basura—

El presidente del directorio de Sedapal, Francisco Dumler, declaró que desde el inicio de la cuarentena se ha reducido en un 90% el volumen de 10 toneladas de basura que a diario llega a las esclusas de la planta de La Atarjea, entre material de construcción, desechos domésticos o residuos de empresas.

Añadió que se ha reducido entre 30% y 40% el uso de productos químicos para potabilizar el agua.

“De seguir en esta situación podría haber peces en el río Rímac en dos años. Cuando acaben las medidas de aislamiento sí debemos impulsar que la gente no arroje más basura”, mencionó.

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