En la trayectoria del sacerdote Carlos Castillo destaca su formación académica y cercanía con los más pobres. (Foto: Mario Zapata)
En la trayectoria del sacerdote Carlos Castillo destaca su formación académica y cercanía con los más pobres. (Foto: Mario Zapata)
Cristina Fernández

fue ordenado sacerdote por el cardenal Juan Landázuri en 1984. Hoy, 35 años después, sostiene el báculo pastoral que perteneció al recordado prelado de la Iglesia peruana. La mañana de ayer, tras su presentación como electo , lo recibió de manos de su amigo, el obispo emérito Luis Bambarén.

“Me lo dejó como herencia. No lo he usado nunca por respeto, pero me parece justo que te lo de a ti. Él [el cardenal Landázuri] te recibió en el seminario, te ordenó sacerdote y ahora también te entrega su báculo”, le dijo Bambarén, quien junto con otros representantes de la Iglesia peruana estuvo presente en la conferencia de prensa en la que se anunció la decisión del papa Francisco de aceptar la renuncia del cardenal Juan Luis Cipriani por límite de edad (75 años) y designar al sacerdote diocesano Carlos Castillo arzobispo de Lima.

Ante los medios de comunicación, el nuncio apostólico Nicola Girasoli expresó su entusiasmo por el nombramiento que hizo el Papa. “Cuando uno lee la hoja de vida de Carlos Castillo dice: ‘Mama mía, acá tenemos un excelente candidato, un excelente arzobispo electo’. La gran experiencia de académico, que se demuestra en tantos libros y escritos, se une a su experiencia pastoral de párroco en las zonas más difíciles de nuestra querida Lima. Estas realidades se complementan”, precisó.

—Despedida de Cipriani—
El cardenal Juan Luis Cipriani saludó el nombramiento de Carlos Castillo. Previamente se despidió del Arzobispado de Lima, tras 20 años de permanecer en el cargo, y agradeció al país por acompañarlo en su labor.

“Sería empequeñecer una decisión tan bonita del Papa queriéndola reducir a peleítas de barrio que quieren interpretar este nombramiento como un respaldo a la [universidad] Católica, a la liberación, o como que el retrógrado del Opus se va. Eso es hacer de la Iglesia un gallinero y la interpretación de este nombramiento es mucho más profunda. […] Rezo mucho por ti, Carlos. No es fácil, pesa”, señaló.

Cipriani asumirá el cargo de administrador apostólico de la Arquidiócesis de Lima hasta el 2 de marzo, día en que el sacerdote Carlos Castillo recibirá la ordenación episcopal y asumirá como arzobispo.

—Su primer mensaje—
Cerca de cumplir 69 años de edad, el padre Castillo afirma que se sorprendió por la designación del Papa y agregó que su labor se centrará en impulsar la espiritualidad de Lima.

“Vamos a unir, no vamos a dividir, vamos a continuar y profundizar [...]. Hay que aprender a seguir al Señor de los Milagros, que está en el corazón de cada limeño y peruano. Él está con el que camina por nuestras calles, subiéndose a los buses, sufriendo asaltos, con las mujeres que son maltratadas y asesinadas, el Señor de los Milagros está ahí y nosotros tenemos que hacer el milagro para que ya no ocurra en el país [la violencia]. No es cuestión de borrón y cuenta nueva”, agregó.

También se pronunció sobre el problema de la violencia contra la mujer y los feminicidios que afectan el país y pidió sancionar, investigar estos casos, pero, sobre todo, “cambiar las bases que lo permiten”.

“La reeducación no solo es la enseñanza en la escuela y la familia. Hay que introducir un elemento que falta en nuestro país y es reflexionar, que el papa Francisco llama discernimiento”, dijo.

Al ser consultado por el Caso Sodalicio, reconoció que hay crisis que afectan la credibilidad de la Iglesia y afirmó que está dispuesto a escuchar y defender a las víctimas.

Interpretaciones de la elección de un diocesano como arzobispo de Lima
Ernesto Cavassa, sacerdote jesuita y rector de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, consideró que con el nombramiento de un sacerdote diocesano como arzobispo de Lima, luego de 65 años, el papa Francisco busca dejar un mensaje a los fieles.

“El Papa nos habla en sencillo. Está nombrando, con ayuda de la nunciatura, a personas idóneas para determinados territorios. Hay un obispo quechuablante en Juli (Arequipa) y un diocesano para Lima. Los diocesanos no pertenecen a una orden sacerdotal, le deben obediencia al obispo de su diócesis”, dijo.

Juan Miguel Espinoza, docente del Departamento de Teología de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), señaló que Carlos Castillo reúne cualidades muy valiosas para dirigir el Arzobispado de Lima.

“Es un sacerdote con una formación teológica y capacidad analítica sobre la realidad, y eso es lo que necesita la Iglesia Católica. Otra virtud es su cercanía a los más pobres, ejerciendo como sociólogo en Cerro de Pasco, y luego como sacerdote. Y por último su opción por los jóvenes, en lo pastoral y como docente universitario”, explicó.

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