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Redacción EC

Luego de los violentos enfrentamientos entre la Policía y miles de invasores en , un contingente policial permanece en la zona arqueológica pues no descartan un nuevo intento de ocupación ilegal.

Más de 120 agentes, 21 de ellos de la Policía Montada, recorren el amplio terreno de 30 hectáreas que pertenece al Ministerio de Cultura. Además peinan las calles de Tablada de Lurín para evitar que algunos invasores se escondan.

Tras el desalojo, la Policía procedió a tapiar la parte del muro que divide el área intangible de las calles, la cual había sido abierta por los invasores para servir como puerta de acceso.

Al lugar llegaron representantes de la Procuraduría del Ministerio de CUltural y la fiscal de turno, Noelia Pérez.

APOYO DE PERSONAL CON CHAQUETAS NARANJA

Esta mañana nuevamente apareció un grupo de personas con capuchas de color naranja para apoyar en el retiro de las cintas que habían colocado los invasores para lotizar el terreno.

Según fuentes de El Comercio, estos hombres son personal contratado como servicio de vigilancia de la fábrica Cementos Lima, cuya planta colinda con el área protegida. 

En la víspera, los invasores fueron enfáticos al señalar que nada los sacaría del lugar. De hecho, ya habían lotizado el terreno y responsabilizaron al alcalde Carlos Palomino de haberles prometido, en campaña electoral, cederles esta zona. Sin embargo, el burgomaestre se retractó tras la llegada de personal del Ministerio de Cultura.

El desalojo dejó tres policías heridos y una decena de ciudadanos con lesiones, entre ellos una niña que terminó afectada por los gases. Además, más de 11 personas, entre ellas dos menores de edad, han sido detenidas por la Policía Nacional.