Luz María Bedoya presenta notable retrospectiva en el Icpna
Luz María Bedoya presenta notable retrospectiva en el Icpna
Redacción EC

ENRIQUE PLANAS

Imágenes podemos ver muchas. Pero a veces, solo a veces, un  artista nos hace recordar que la fotografía es un medio versátil, elástico, ambiguo, en permanente transformación. En la retrospectiva “Líneas, palabras, cosas”, reúne en la prestigiosa galería del Icpna, 20 años de trabajo. Imágenes aparentemente pequeñas, análogas, cotidianas, sin color y lejos del espectáculo visual. Y, sin embargo, es una de las más potentes que este redactor ha visto en años. 

"Pirca 02" (1998). Fotografía de Luz María Bedoya que forma parte de "Líneas, palabras, cosas". (Foto: Difusión)

No es casual que en su retrospectiva sus series fotográficas no se presenten de forma cronológica. El espectador podrá sentir en esta muestra lo que el crítico Jorge Villacorta definió como un “presente continuo”, un trabajo que, a lo largo de 20 años, ha mantenido con coherencia sus obsesiones originales. “Mis intereses siguen siendo los mismos que cuando empecé”, señala Bedoya. “Ahora tengo más información que antes; al inicio mi trabajo era más intuitivo, avanzaba mucho más a ciegas, pero hoy sigo obsesionada con las mismas cosas”, explica.

Observar las diferentes series de Luz María Bedoya es empezar a imaginar historias de caminos, narrativas que tienen que ver con viajes sin destino o persecuciones de algo inasible, con la ciudad, la carretera o el desierto como escenarios de búsqueda. 

PASAJERA EN TRÁNSITO

Instalación "La caida" (2009). (Foto: Difusión)

La de Bedoya es una búsqueda en la cual es clave perderse en el camino. Extravíos que pueden llevarla a mitad de la carretera Panamericana para encontrar pircas de piedras delimitando terrenos en el desierto, o en barrios de Dublín, terriblemente homogéneos, donde encuentra calles homónimas. La suya es una lógica errática .

“Hay una línea  hermosa de Walter Benjamin en sus crónicas de Berlín, allí dice: ‘Experimentar una ciudad es aprender las técnicas de extravío’. Y creo que un poco de eso hay en mi trabajo. Hay una técnica muy organizada y sistemática que, al mismo tiempo, busca la sensación de perderse”, afirma la fotógrafa. 

Para Bedoya, esa certeza atraviesa todo su trabajo desde (1996), serie en la cual la artista enfoca en distintos paisajes a lo largo de la carretera Panamericana. “‘Punto ciego’ empezó de una manera totalmente intuitiva –señala–. Es mi primer trabajo donde convierto el desplazamiento en mi estrategia de trabajo y de vida. Fueron una serie de viajes por la carretera, absolutamente absurdos en el desgaste que implicaban, pero maravillosos. Viajes sin otro objetivo que estar en el tránsito”, dice. 

Igualmente, en su serie “Impasses” (2001) Bedoya recorre París buscando, mapa en mano, los callejones sin salida de la ciudad. “Ese viaje fue de aprendizaje –recuerda–. La ciudad era tan icónica, tan cargada, tan de postal, que busqué otras formas para acercarme a ella, del modo menos esperable, icónico y turístico: buscar los puntos muertos de la ciudad”.

Visto así, uno podría decir que Luz María Bedoya nos revela el secreto más pesimista del viajero: que vayas adonde vayas, siempre te encontrarás en el mismo sitio, que no existen los  destinos finales, que lo único por hacer es ir y volver sobre una ruta que no te conduce a ninguna parte. “Yo creo en eso, pero yo no lo tomo con pesimismo. ¡Es una decisión de vida fascinante! Creer que hay un destino adonde llegar y algo por descubrir me parecen situaciones autoritarias, monolíticas, fijas, que no me llaman la atención. Prefiero el recorrido, el pasaje, el ir y volver sin tener nada definitivo”, añade.

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: Galería Icpna de Miraflores.
Dirección: Av. Angamos 160, Miraflores.
Temporada: Hasta el 8 de junio.
Entrada: Libre.