El calvario de una novia estadounidense que viajó a Costa Rica para casarse. Las autoridades le impidieron el ingreso al país centroamericano por un inconveniente con su pasaporte. (Foto: Zoey Johnson / Facebook)
El calvario de una novia estadounidense que viajó a Costa Rica para casarse. Las autoridades le impidieron el ingreso al país centroamericano por un inconveniente con su pasaporte. (Foto: Zoey Johnson / Facebook)

Una mujer llamada Zoe Conant vivió una pesadilla justo antes de su . Ella y su esposo, Blane Conant, ambos de Columbia, Carolina del Sur, viajaron a Costa Rica para casarse en noviembre pasado; sin embargo, lo que debía ser una celebración tranquila junto al mar se convirtió en caos apenas llegaron al país centroamericano.

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A solo cuatro días del evento, las autoridades le informaron a Zoe que no podía entrar a Costa Rica por un problema con su pasaporte. Lo más impactante fue que le dijeron que debía regresar de inmediato a Estados Unidos debido a este incidente.

En entrevista con Daily Mail, Blane recordó la emoción con la que llegaron después de un largo viaje de 12 horas; no obstante, esa alegría se desvaneció cuando se acercaron al control de aduanas y les informaron que el pasaporte de Zoe había sido “denunciado como desaparecido o robado”.

Lo más extraño fue que el pasaporte estaba vigente y no había señales de problema alguno. “El pasaporte no había caducado, y para salir del país tienes que introducir tu número de pasaporte un montón de veces para facturar y demás”, explicó Blane. “Incluso lo escaneamos al embarcar en nuestro vuelo de American Airlines. Ni que decir tiene que nos pilló completamente desprevenidos”.

Zoe Conant viajó a Costa Rica para casarse, pero un problema en su pasaporte le impidió el ingreso al país centroamericano. (Foto: Blane Conant / Facebook)
Zoe Conant viajó a Costa Rica para casarse, pero un problema en su pasaporte le impidió el ingreso al país centroamericano. (Foto: Blane Conant / Facebook)

Zoe, angustiada, rompió en llanto y le rogó al agente que le ayudara a encontrar una solución. Aun así, no hubo forma de que permitieran su ingreso.

Un amigo de la pareja, que conocía a alguien que trabajaba en el gobierno, les explicó que a veces, si tienes un nombre común, pueden marcar por error el pasaporte equivocado como perdido o robado.

Sin pensarlo mucho, Zoe tomó el primer vuelo disponible de regreso a Miami. Para empeorar la situación, tuvo que viajar sola, dejando atrás a su prometido y a los 26 invitados, entre amigos y familiares, que los iban a acompañar en el matrimonio.

“No podía dejar sola a mi familia”, contó Blane. “Nos despedimos con lágrimas en los ojos y empezamos a informar a todo el mundo de la situación. Todavía estaba en una oleada de incredulidad”.

Con el apoyo de su familia y de una azafata, Zoe logró obtener su nuevo pasaporte sin problemas. (Foto: Blane Conant / Facebook)
Con el apoyo de su familia y de una azafata, Zoe logró obtener su nuevo pasaporte sin problemas. (Foto: Blane Conant / Facebook)

El viaje de regreso fue largo y estresante. Por suerte, una azafata se dio cuenta de lo mal que se sentía Zoe y decidió ayudarla. “Me dieron la dirección de una oficina de pasaportes y un número al que llamar cuando aterrizara”, contó. “Cuando aterricé y pasé la aduana, llamé al número que me había dado la azafata y conseguí una cita para la mañana siguiente”.

Con apoyo de sus padres, que le enviaron documentos y le reservaron un hotel, Zoe logró obtener su nuevo pasaporte sin problemas.

“En ese momento me sentía muy emocionada y agotada”, recordó. “Habían pasado casi 24 horas desde la última vez que dormí”.

Esa misma noche, ya con su nuevo pasaporte en mano, reservó el siguiente vuelo y volvió a Costa Rica dos días antes de la boda.

Finalmente, la boda se llevó a cabo según lo programado. (Foto: Blane Conant / Facebook)
Finalmente, la boda se llevó a cabo según lo programado. (Foto: Blane Conant / Facebook)

Finalmente, la ceremonia pudo llevarse a cabo. “El día fue absolutamente increíble”, contó Zoe. “Estuvimos juntos la mayor parte del día, caminamos hasta la playa y nos reunimos para la ceremonia. Fue muy íntimo y especial. Nos llovió un poco justo después de leer nuestros votos y después de besarnos corrimos hacia el océano con nuestros invitados siguiéndonos en las olas. Los lugareños que estaban allí nos miraban y nos animaban”.

Aunque ahora se ríen de todo lo vivido, Zoe advierte: “Al parecer, no hay forma de comprobar si te han robado el pasaporte o si lo has perdido”.

“Sinceramente, fue una gran prueba de mi propia resistencia y de lo mucho que mi familia se preocupa por mí. Quiero dar las gracias a mis padres por conseguirme todo lo que necesitaba, desde los documentos hasta el billete de avión de vuelta, y por estar a mi lado. Estoy muy agradecida”, concluyó.

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