Los pilotos de helicóptero que arriesgan su vida en el Himalaya
Los pilotos de helicóptero que arriesgan su vida en el Himalaya
Renzo Giner Vásquez

Soy Jason, el de la izquierda. Tengo  48 años y soy de Nueva Zelanda. Lorenz, de 42, es suizo. En el 2016 fui nombrado Piloto del Año por mi trabajo tras el terremoto en Nepal. Él lleva más de 16 años como piloto pero es su primera temporada en Nepal.

En el mundo del montañismo pocas cosas son más atractivas que los 8.848 metros de altura del monte Everest. Sin embargo, la belleza del reto viene acompañada por una serie de peligros mortales. Ante esta situación, existe una brigada de socorristas de alta montaña, los mismos que en marzo protagonizarán el nuevo documental de Discovery Channel, llamado  “Everest Rescue”. Jason  y Lorenz, parte del equipo, brindaron una conferencia a distintos medios de todo el mundo. 

—Su trabajo es de alto riesgo. ¿Podrían identificar los mayores peligros que enfrentan?
Jason:  Definitivamente, las altitudes. Siempre volamos al límite de altura en la que un helicóptero aún puede desempeñarse. Otro gran riesgo es el clima. 
Lorenz: Yo añadiría a la gente. En Nepal vuelas a lugares remotos, donde la gente no sabe nada sobre helicópteros. Si estás en un área así, hay un enorme riesgo de que se acerquen mucho a las hélices y es complicado comunicarles que no lo hagan. 

—Cuéntennos más sobre el clima que enfrentan...
J: Una de las cosas más peligrosas es volar a través de una nube, si pierdes visibilidad es una catástrofe. Y es algo muy probable en Nepal
L: Añadiría que lo más peligroso en un helicóptero es el piloto. Así que la maniobra más peligrosa probablemente sea subestimar las capacidades personales cuando las maniobras más peligrosas se presentan.

—¿Siempre soñaron con ser pilotos?
 J: En mi caso nació cuando era joven. Estuve expuesto a esta industria desde los 70, cuando era muy joven. Pero luego viajé mucho, crucé océanos y navegué por el Caribe. Entonces, creo que desde joven tuve en mente esto, pero me tomó unos años tener la oportunidad y conseguir la licencia. 
L: Mi país tiene una de las mayores densidades de helicópteros en el mundo. Los veías por todos lados y siempre fue un sueño de niño volar una de esas máquinas. Pero, como a Jason, me tomó buen tiempo llegar a ello, recién pude hacerlo cuando tuve 27 años.


Lorenz Nufer llevaba más de 2.000 horas de vuelo como experiencia antes de llegar a Nepal. (Cortesía - Discovery Channel)

Lorenz Nufer llevaba más de 2.000 horas de vuelo como experiencia antes de llegar a Nepal. (Cortesía - Discovery Channel)

—¿Por qué en el Himalaya? 
J: Antes de esto tuve la suerte de estar por tres temporadas en las alturas de la India, en Cachemira. Eso me expuso a la mayor altitud en la que había trabajado. Además, tengo muchos amigos que son guías en el Everest. Y, por supuesto, la referencia de Sir Edmund Hilary, un neozelandés que conquistó por primera vez la montaña. Entonces, siempre estuvo dentro el deseo de ir al Himalaya, ver el Everest. Aunque sinceramente, nunca me di cuenta de que había estado trabajando en el punto más alto de la Tierra. 
L: En mi caso, un tío lejano conquistó el monte Dhaulagiri en los 70, y cuando era niño nos mostraba fotos y contaba historias. Para el 2010 vi un documental en la TV suiza sobre pilotos en Nepal y me pareció grandioso. Finalmente, también tengo amigos guías en estas montañas y sus historias, lo que contaban de la gente, la cultura, me dejó fascinado.

—¿Qué no le puede faltar a un piloto de rescate?
J: Tener una conciencia realmente buena en situaciones de presión extrema. Uno tiende a ponerse tenso y  es natural,  pero a veces debes sentarte y calcular los riesgos. Cuando te enseñan a volar a la Antártida te enseñan a detenerte y contar hasta cinco para revaluar las cosas. Es una habilidad que hemos adquirido por la presión extrema. 
L: Además, conocer tus propios límites. Todo piloto debe conocer el límite de su nave, pero también identificar sus propios límites y ser honesto cuando los alcance.

—Jason, participó en los rescates tras el terremoto del 2015, cuéntenos más sobre ese momento... 
J:  El principal reto fue la disponibilidad de naves. Solo había 17 helicópteros en Nepal y una demanda extremadamente alta porque el Gobierno debía reubicarlos a diferentes áreas. Era muy frustrante no poder completar todo lo que teníamos que hacer. Y, bueno, el caos en el país, por supuesto. 


Jason Laing fue premiado en el 2016 por sus labores de rescate en Nepal tras las avalanchas del 2014 y el terremoto del 2015. (Cortesía - Discovery Channel) 

Jason Laing fue premiado en el 2016 por sus labores de rescate en Nepal tras las avalanchas del 2014 y el terremoto del 2015. (Cortesía - Discovery Channel)

—¿Cómo creen que reaccionará la gente luego de ver este documental? 
J: No quiero que el público piense en nosotros como grandes amantes de los riesgos. Siempre me ha preocupado mucho que nos perciban así. Algunos pueden pensar que asumimos riesgos porque nos encanta hacerlo, pero te aseguro que, al contrario, tratamos de no hacerlo. Detrás de cámara hay muchas medidas de prevención. 
L: Mucha gente me decía: “Oh, estás yendo a Nepal, es muy peligroso”. Es un pensamiento propio de un país muy seguro. Para todos tenemos un seguro, pero es una falsa seguridad porque la vida igual está llena de riesgos. Si tomas tu auto y vas a la autopista estás arriesgándote, pero aceptas tomarlo. Espero que con el programa entiendan que no tomamos riesgos porque sí, sino que pensamos lo que hacemos.