Un inusual ciberataque a gran escala afectó a cientos de supermercados en Europa, lo que provocó que se desecharan alimentos frescos y congelados, a tiempo que avivó el debate sobre la fragilidad de los sistemas alimentarios en varios países de la región.
La alarma se desató la noche del domingo en Francia, el epicentro del ataque, cuando piratas informáticos lograron vulnerar a distancia los sistemas de control de frío de las congeladoras de varias cadenas de supermercados.
Según el canal de noticias BFM-TV, los hackers forzaron un ciclo continuo de descongelación y fijaron temperaturas de hasta 50 grados Celsius en los sistemas de refrigeración de las tiendas. El aumento de temperatura malogró los alimentos.
Entre los supermercados afectados en Francia están algunos de los más conocidos del país, como Carrefour, Intermarché, Coopérative U, Netto, Leclerc o Monoprix.
“Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el abastecimiento alimentario de los franceses es de una gravedad extrema y no tiene precedentes”, afirmó el director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, en la red social X.
El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, dijo que unos 700 de los 10.000 supermercados del país se vieron afectados. Al hablar ante el Parlamento el martes 13, afirmó que si bien el ataque no suponía “ningún riesgo para el suministro de alimentos en Francia”, el incidente sí “toca el corazón de nuestra seguridad alimentaria”.
En Países Bajos, el gigante de supermercados Ahold Delhaize anunció el martes que tuvo que desconectar parte de sus sistemas informáticos tras un “incidente de ciberseguridad” que afectó a sus centros de distribución y obligó a cancelar las entregas a domicilio.
Además, la consejera delegada de Albert Heijn, Margaret Versteden-van Duijn, explicó a la prensa que varios centros de distribución tuvieron que detener sus operaciones después de que la empresa desconectara los sistemas informáticos de forma preventiva.
Problemas similares se reportaron en otras tiendas como Delhaize en Bélgica y Stop & Shop, Food Lion y Giant en Estados Unidos. Esos establecimientos se mantuvieron abiertas, pero sus páginas web estuvieron fuera de servicio el martes.
Un problema común fue que si bien las tiendas físicas permanecían abiertas, la página web, la aplicación y el servicio de atención al cliente se mantenían fuera de servicio hasta el martes.
Grieta en la seguridad
Los incidentes provocaron una lluvia de preguntas para analizar lo que pasó. En Francia, la agencia de ciberseguridad del gobierno dijo que las “vulnerabilidades” involucraban módulos de control remoto de sistemas de refrigeración fabricados por la empresa danesa Danfoss, así como por la estadounidense Copeland.
Los sistemas de regulación frigorífica fabricados por Danfoss son utilizados por numerosas cadenas de supermercados en Francia.
La empresa escandinava explicó a la agencia AFP que “la mayoría de las unidades afectadas son productos antiguos (...) que llegaron al final de su vida útil y ya no reciben actualizaciones de software ni de seguridad”.
“Danfoss ha aconsejado desde hace tiempo a los clientes mantener actualizados los sistemas soportados con el firmware más reciente, así como operar detrás de un cortafuegos”, afirmó la compañía.
La empresa Copeland también se inclinó por afirmar que los sistemas franceses podrían haber estado desactualizados. El martes, informó que se había identificado una vulnerabilidad en “una generación de controladores descontinuada, al final de su vida útil”, y que estaba trabajando con los clientes afectados.
La agencia AP destaca que en un informe de agosto, la empresa estadounidense de ciberseguridad Claroty identificó vulnerabilidades en las plataformas Danfoss AK-SM 800A y Copeland XWeb Pro, que se utilizan para gestionar la infraestructura de refrigeración en supermercados, almacenes y otras instalaciones. Sin embargo, señaló que Danfoss y Copeland ya habían corregido las vulnerabilidades.
Investigación en curso
Nadie se ha atribuido la responsabilidad del ataque y los fiscales han declarado que aún no han identificado a los culpables.
La fiscalía de París abrió una investigación para determinar el alcance del ataque, que también provocó algunos conatos de incendio.
La investigación tiene como objetivo “identificar a las víctimas y establecer un vínculo con los daños que han denunciado, en términos de pérdidas de alimentos y activación de alarmas contra incendios”, indicó la fiscalía.
El supermercado Intermarché condenó el desperdicio de alimentos y las pérdidas económicas resultantes del ataque, sin aportar cifras, y advirtió de que podría haber problemas con las pólizas de seguros, que no “cubren este tipo” de incidentes en las tiendas.
No es la primera vez
Si bien la escala del ciberataque llama la atención, esta no es la primera vez que un incidente de este tipo ocurre en Europa.
Varias cadenas de supermercados británicas como M&S y Co-op sufrieron una grave escasez y la filtración de datos tras ataques de hackers en mayo del 2025. Los piratas informáticos apuntaron contra proveedores clave de logística y distribución en cadena de frío.
Según la BBC, los ciberdelincuentes suelen atacar a estos proveedores porque la interrupción del suministro de alimentos ejerce una enorme presión sobre las empresas para que paguen rescates
En julio del 2021, un ataque masivo de ransomware afectó al proveedor de software estadounidense Kaseya, lo que provocó una cascada de eventos en toda la cadena de suministro. Como resultado, Coop Suecia se vio obligada a cerrar casi 800 tiendas durante varios días porque sus cajas registradoras dejaron de funcionar.
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