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1 / 13 Marciana Caycedo soba los vientres redondos de las futuras madres. Pero la partera, que ha ayudado a dar a luz a decenas, está cansada: la isla fluvial en la que vive en el noroeste de Colombia carece de todo. (Foto: AFP)

2 / 13 "El primer bebé que traje al mundo fue el último de mi mamá, el menor de mis 23 hermanos", recuerda esta afrocolombiana, que no aparenta tener 60 años. (Foto: AFP)

3 / 13 En su humilde cabaña, donde los ratones recorren las vigas de madera, atiende a una niña de 17 años que cree tener ocho meses de embarazo. Su vientre es apenas del tamaño de un balón de fútbol. (Foto: AFP)

4 / 13 La Isla Mono posee un suelo arenoso que prácticamente no provee nada comestible, fuera de cocos y tubérculos de taro, la "papa china" de los habitantes del selvático Chocó, el departamento más pobre de Colombia. (Foto: AFP)

5 / 13 Pagarle a Marciana los 100.000 pesos (unos 31 dólares) que cobra por parto es más barato que viajar de ida y vuelta a Buenaventura. (Foto: AFP)

6 / 13 Durley Maya, ginecóloga de 33 años llegó como por milagro a la isla. Cuando remontaba el río, el barco hospital San Raffaele en el que trabaja encalló en el fango del vasto delta de 300 km2. (Foto: AFP)

7 / 13 La doctora ofrece consejos de asepsia a Marciana y la partera le revela sus secretos: café fuerte con sal para interrumpir el sangrado posparto. (Foto: AFP)

8 / 13 Maya rechaza categóricamente el método folclórico de introducir la cabeza de un polluelo en el ano de los recién nacidos. El susto hace que griten y llenen sus pulmones, pero los pájaros mueren. (Foto: AFP)

9 / 13 Decididos a no quedarse de brazos cruzados, algunos médicos desembarcaron en la isla tras llegar en chalupa. Aterrados, recorrieron este pueblo de humildes moradas multicolores. (Foto: AFP)

10 / 13 En un abrir y cerrar de ojos, los médicos del San Raffaele, ayudados por la comunidad, improvisan un dispensario en la nueva escuela de concreto. (Foto: AFP)

11 / 13 La ginecóloga se instala en una sala; dos médicos generales, una pediatra y un cirujano pediátrico, en otra. (Foto: AFP)

12 / 13 Durley Maya recibe a una madre de 24 años y cinco hijos deseosa de subir al barco para hacerse "cancelar", es decir, esterilizarse por medio de una ligadura de las trompas. (Foto: AFP)

13 / 13 La doctora ausculta a la joven paciente de Caycedo. Duda de que su embarazo esté tan avanzado: "Tu bebecito está muy pequeñito", pero "su corazoncito late bien", le dice para tranquilizarla. (Foto: AFP)



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