La ola de protestas en Chile dejó al menos 26 muertos, miles de detenidos y heridos así como cuantiosos daños a la propiedad pública y privada. (Foto: AFP)
La ola de protestas en Chile dejó al menos 26 muertos, miles de detenidos y heridos así como cuantiosos daños a la propiedad pública y privada. (Foto: AFP)

El abogado y politólogo chileno Andrés Sepúlveda examina el panorama que asoma para y advierte que marzo será un mes bisagra, pues además de reanudarse las clases y reactivarse las clases se estará en plena recta final de la campaña para el plebiscito, con toda la polarización que ello puede desatar. Por lo pronto, el también docente de la Universidad Central destaca la “declaración honesta” del presidente de que “peor que ahora no vamos a estar”.

— Tras un último trimestre del año tan intenso y difícil, ¿cómo avizora el 2020 en Chile?

El 2020 será un año importante para Chile. Van a ocurrir cosas que podrían marcar un cambio de rumbo o un golpe de timón. No sabemos si este proceso constituyente venidero tendrá la capacidad de desmovilizar al país. Si bien las protestas han menguado, este panorama podría variar cuando se reanuden las clases tanto universitarias como escolares.

— ¿Marzo será entonces un mes clave para ver cómo marchará el resto del año?

Marzo va a ser un mes complejo porque en él todo se reactiva, no solo los colegios y universidades sino también las industrias. Suele ser el mes de los despidos. Las empresas reestructuran y planifican. Va a ser el mes más complicado de todos y marcará una pauta de cómo discurrirá el 2020, ya que en los meses de verano será difícil percibir ello.

— Y este marzo, además, con el plebiscito [fijado para el 26 de abril] a puertas…

Así es. Este proceso constituyente será antecedido por una campaña que obviamente tendrá a algunos a favor y otros en contra. Una de las cosas que genera mayor combustible en las crisis sociales es la polarización, y estos plebiscitos son espacios por excelencia para los discursos polarizantes. Si bien es muy probable que gane la opción de aprobar la elaboración de una nueva Constitución, puede haber diferencias en el cómo.

Los manifestantes chilenos han expresado en las calles el descontento por los derechos sociales en el país. (Foto: AFP)
Los manifestantes chilenos han expresado en las calles el descontento por los derechos sociales en el país. (Foto: AFP)

— ¿Pero los procesos electorales no terminan en marzo, cierto?

En octubre empieza un proceso electoral en todo el país de alcaldes, concejales, miembros de los consejos regionales, gobernadores y la eventual elección de nuevos constituyentes. Es un tema que va a dominar la agenda pública todo el año: muchas elecciones gravitantes.

— Y todo ello en medio de un contexto económico complejo.

Sabemos que todo lo último que viene aconteciendo en Chile supone un golpe duro para la economía. El país no estaba en recesión pero el crecimiento ya venía ralentizándose, ha habido un retroceso en el crecimiento por primera vez en 30 años. El 2020 se avizora un año complicado, habrá que ver si la crisis recrudece.

— En una columna reciente en “The New York Times”, el presidente Sebastián Piñera ha dicho que “esta protesta social se ha convertido en una gran oportunidad para construir un nuevo futuro en Chile”. ¿Está sentando ya las bases para esa nueva gran oportunidad?

Comparto la opinión de Piñera de que toda crisis genera una nueva oportunidad. No hay que ser pesimistas, hay países que han pasado crisis peores y han logrado remontar rápido. A lo mejor este proceso sea más sencillo y menos conflictivo de lo que uno piensa o atisba. Puede que se genere un diálogo más rico y fructífero en el proceso constituyente y que, fruto de ello, tengamos una Constitución mucho más representativa de la que actualmente tenemos. En resumen, sí se presenta como una oportunidad, no se puede ver de otra forma.

Miles de personas se han sumado a las protestas en todo el país. (Foto: AFP)
Miles de personas se han sumado a las protestas en todo el país. (Foto: AFP)

— ¿Diría usted que, en general, el gobierno está mostrando ya mejores reflejos ante la crisis?

En principio, me parece una declaración honesta la del presidente de que peor que ahora no vamos a estar. Ya se destruyó el metro y no se va a volver a destruir, se está retomando la normalidad, ni siquiera a los sectores más progresistas les conviene una situación de inestabilidad. Los grupos más radicalizados están quedando aislados por el resto. Sectores opuestos se han puesto de acuerdo en puntos tan basales como los requisitos del proceso constituyente. Se está entendiendo que hay que transar, dialogar y ceder.

— Más del 90% de los chilenos, según los sondeos, está a favor de una nueva Carta Magna. ¿Será acaso esta Constitución el remedio para todos los males?

Aquí hay que ser cautos, hay que bajar esa expectativa, y esa es una labor de la clase política. No suponer que la discusión de una nueva Carta Fundamental supondrá la solución inmediata de todos los problemas o la satisfacción de todas las necesidades. Es poco probable que eso ocurra, pero lo que sí debe pasar es que la nueva Constitución sea muchísimo más representativa y que algunos elementos de la actual Carta Magna desaparezcan.

— ¿Cómo cuáles?

Por ejemplo, el exacerbado reconocimiento del derecho de propiedad o el rol tan secundario y subsidiario que tiene el Estado frente a la satisfacción de las necesidades sociales. El nuevo texto tendrá que morigerar o matizar este tipo de situaciones. Es probable que el derecho a la propiedad privada se siga reconociendo pero ya no va a tener esa suerte de inmortalidad frente a cualquier otro derecho. Igualmente, el rol tan secundario del Estado para satisfacer necesidades de salud y educación debe derivar hacia sistemas más mixtos y solidarios en materia de pensiones.

El abogado Andrés Sepúlveda es licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. (Foto: Facebook)
El abogado Andrés Sepúlveda es licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. (Foto: Facebook)