César Álvarez benefició a dirigentes de construcción civil
César Álvarez benefició a dirigentes de construcción civil
Redacción EC

RICARDO LEÓN

En el local del Sindicato de Trabajadores de , hay un mural con recortes de periódicos locales de hace un par de años, en que se mencionan los esfuerzos –reales o fingidos, ya lo entenderemos luego– de Víctor López Padilla, secretario general, por erradicar a los delincuentes infiltrados en ese gremio. En un recorte aparece encabezando una de las muchas manifestaciones que realizaba a favor del presidente regional de , .

López Padilla figura entre los 30 detenidos por los presuntos delitos de homicidio y asociación ilícita para delinquir, al igual que Modesto Mondragón Becerra, su secretario de organización, y Moisés Pretell Pereda, otro de sus dirigentes.

Álvarez, junto a Luis Arroyo (alcalde del Santa) y Jorge Luis Burgos (asesor del gobierno regional), encabeza, según la policía y la fiscalía, el lado político de esta organización criminal. Pero López, Mondragón y Pretell son el lado operativo. El sindicato de construcción tiene una participación activa en la historia criminal de estos últimos años en Áncash. 

ENEMIGOS ÍNTIMOS
El vínculo entre César Álvarez y los trabajadores de construcción civil comenzó poco antes de las elecciones municipales del 2006, cuando él invitó a su lista como consejero regional a (a quien, como sabemos, años después habría mandado asesinar). Álvarez y Nolasco habían firmado un convenio por el cual, en cada obra pública que financiara el gobierno regional, el Sindicato de Construcción Civil obtendría un 30% de cupos de trabajo para sus afiliados.

Pero al distanciarse Nolasco de Álvarez, este último buscó un nuevo aliado en el sindicato y encontró a Víctor López Padilla y Modesto Mondragón, quienes ahora están presos.

Nolasco formó el Sindicato Histórico de Trabajadores de Construcción Civil. Era el mismo nombre, solo agregó la palabra ‘histórico’. La enemistad entre ambos grupos alcanzó altos niveles de violencia.

El conflicto entre Álvarez y Nolasco se convirtió en un problema serio cuando el Gobierno Regional de Áncash firmó licitaciones por S/.840 millones y brotaron rumores sobre malos manejos de la gestión presidencial.

Álvarez, entonces, habría decidido ordenar asesinar a Nolasco.

El expediente judicial sobre la captura de los 30 implicados en los crímenes en Áncash recoge el testimonio de un colaborador eficaz identificado como FSECOR N° 11-14, quien dijo que Álvarez le pidió, a través de López Padilla y Mondragón, encabezar una especie de grupo de sicarios de élite cuya primera misión era asesinar a Nolasco. El intento de homicidio ocurrió el 20 de julio del 2010 en la vivienda de Nolasco: este logró sobrevivir al ataque, pero murió su hijo político, Roberto Torres (24).

El testigo encubierto luego reveló públicamente su identidad: se llama José Alfredo Barrenechea y es dirigente del Sindicato Histórico de Trabajadores de Construcción Civil de Chimbote. Ahora es otro de los amenazados.

AMIGOS Y ALIADOS
En junio del 2012, Álvarez declaró públicamente: “En el Gobierno Regional de Áncash ese señor [Nolasco] no tiene derecho a nada”. Todos los puestos de trabajo los tenía el grupo de López Padilla y Mondragón. Luego el beneficio fue mayor: en setiembre de ese mismo año se formó la empresa Constructora y Consultora Monlo S.A.C., que tenía como gerentes a Yeni Lisseth López Guerrero (22) y Carlyen Jan Pierre Mondragón Torres (20), hijos de Víctor López Padilla y Modesto Mondragón.

A pesar de ser una empresa nueva y con representantes bastante jóvenes, Monlo S.A.C. ganó un año después, en setiembre del 2013, una licitación por S/.493.000, según el Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado (Seace), por la reconstrucción de un colegio en Malvas, un distrito de la provincia de Huarmey. Las obras no se terminaron a tiempo.

En el local de construcción civil, en, el nuevo secretario general, Juan Martínez Serna, asegura que la detención de tres de sus máximos dirigentes los tomó por sorpresa. Que no tienen ninguna responsabilidad en la muerte de Nolasco, que no pactaron con Álvarez para intercambiar apoyo por dinero. El Ministerio Público opina exactamente lo contrario.