Miguel Neyra

Los restos del Quintino Cereceda Huisa, el comunero muerto en un enfrentamiento con la policía el pasado viernes en los alrededores de la mina , fue enterrado hoy. A su sepelio acudieron decenas de familiares, amigos y comitivas de otras comunidades como Quehuira y Pumamarca.

El comunero fue enterrado poco después de las 2 p.m. en el cementerio de la comunidad de Choquecca, en el distrito de Tambobamba, en Cotabambas. "Quiero justicia para mi esposo, que se encuentre a sus asesinos", exclamó en quechua reiteradas veces la viuda de Cereceda, Antonia Huillca.

En estos momentos, los 6 distritos de la provincia de Cotabambas están en un paro indefinido hasta que el presidente llegue a la zona. Los comuneros exigen que la esposa de Cereceda reciba una indemnización por el asesinato de su esposo, muerto de un balazo en la cabeza. 

Otro reclamo viene de las comunas de Quehuira, Allahua, Choquecca y Pumamarca, quienes denuncian que la vía usada por la minera para sacar su producción pasa por sus terrenos, pero que nunca se otorgó permiso. "Nunca hubo consulta previa", afirmaron.  

Comuneros dijeron que el entierro del cuerpo de Cereceda no significa el levantamiento de la medida de fuerza.En el bloqueo a la mina hay al menos 1500 comuneros de distintos distritos que resguardan que ningún vehículo ingrese con dirección a la mina.