Así se halló a 2 bolivianos que pelearon en Perú [CRÓNICA]
Así se halló a 2 bolivianos que pelearon en Perú [CRÓNICA]
Ricardo León

Periodista. Editor de la sección Nacional

jose.leon@comercio.com.pe

26 de mayo de 1880

Los ejércitos aliados de Perú y Bolivia esperan armados el inicio del enfrentamiento contra las tropas chilenas. La meseta del cerro Intiorko, en Tacna, es el escenario de lo que los libros de historia llamarán la Batalla del Alto de la Alianza. Las cifras no concuerdan, pero se calcula que había en esta pampa desértica 5 mil bolivianos, 4 mil peruanos y 14 mil chilenos.

Cuando termine esta batalla, Bolivia se retirará militarmente de la guerra y los soldados de Chile invadirán Tacna. Pero eso ocurrirá después. Entre las fuerzas bolivianas destaca el batallón de infantería Sucre N° 2, que por el color de sus chaquetas será conocido como los ‘amarillos’. Poco antes de llegar a Intiorko le han entregado a cada uno un poco de cuero de vaca para que se confeccionen, ellos mismos, sus sandalias.

5 de agosto del 2014

Gustavo Rodríguez Ostria jura el cargo de embajador de Bolivia en Perú. Meses después, en octubre de ese mismo año, recibirá un importante encargo: llevar a cabo las gestiones necesarias para recuperar el cuerpo de un soldado boliviano hallado en un sector del Alto de la Alianza.

No se tiene mucha información; solo se sabe que en el 2004 dos peruanos que investigaban el lugar se dieron con los restos y dieron parte a las autoridades peruanas de la época. Luego los cubrieron para despistar a los saqueadores. Años de silencio después, esta misma información fue entregada a un militar boliviano, que dio cuenta a la Academia Militar de ese país.

Antes de ser embajador, le comentan el asunto; cuando ya ocupa su despacho en Lima, se convierte en misión oficial. El interés es doble: además de embajador, Rodríguez es historiador.  

26 de mayo del 2015

Tacna conmemora los 135 años de la Batalla del Alto de la Alianza. Cientos de escolares tacneños teatralizan un cruento enfrentamiento en el que sobrevivir, incluso como prisionero, era una suerte y no una opción. Entre los invitados está el embajador Gustavo Rodríguez, que a lo largo del día intercambia apreciaciones y datos históricos con autoridades de esa región.

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