Más de 130 niños asháninkas estudian sentados en el suelo
Más de 130 niños asháninkas estudian sentados en el suelo
Redacción EC

Sentados en el suelo, en tapetes y algunos sobre tablitas que acondicionan como si fueran carpetas: así estudian 137 niños de la comunidad nativa Unión Alto Sanibeni, del distrito de , provincia de ().

Los escolares no tienen aulas; por ello estudian en el local comunal, donde no hay servicios básicos. Esta triste realidad fue comprobada por y científicos forenses de la , quienes viajaron a Pangoa para verificar la existencia de fosas comunes con restos de víctimas del terrorismo.

Solo uno de los niños, de 4 años, utiliza una improvisada carpeta que le confeccionó su padre con ramas y soguillas.

La profesora bilingüe Silvia Pérez Chimanga, en condición de contratada, tiene a su cargo a los 27 alumnos del Jardín 1732, cuyas edades fluctúan entre los 3 y 5 años. “Aquí hacemos lo que podemos”, dijo.

Muy cerca de este centro educativo está la escuela bilingüe 31296, donde  enseña la maestra Blanca Ruiz Piole. Ella está a cargo de 50 niños que cursan el primer y segundo grado de primaria. “Necesitamos carpetas, sillas, cuadernos, lápices y un local con servicios básicos”, comentó.

En la misma escuela, Danitza Lima Márquez instruye a 38 niños del tercer y cuarto grado, mientras que Línder Silva Lima es el único maestro de los 22 niños que estudian en el quinto y sexto grado. “Urgen por lo menos tres maestros más”, dijo.

Nelson Zárate, director de la Unidad de Gestión Educativa Local de Pangoa, reconoció que la entrega de material escolar no alcanza para todo el distrito. Aun así, dijo que el jardín y la escuela de Unión Alto Sanibeni funcionan “normalmente”.

La comunidad de Unión Alto Sanibeni no cuenta con servicios básicos, por lo que las enfermedades infectocontagiosas son recurrentes entre los niños.

no atiende a estos niños, a pesar de que su comunidad se ubica a solo 2 horas de Pangoa.