Ante la tumba de Santiago Caxusoli, el último cacique de Mórrope (), los pobladores de ese distrito escenificaron ayer en una ceremonia un homenaje al legado de los ancestros que reposan en La Ramada, una de las capillas doctrinales de adobe más antiguas del país.

El antiguo rito, realizado por el Día de Todos los Santos, tuvo un significado especial porque fue dirigido por Gustavo Cajusol Chapoñán, alcalde distrital y descendiente directo de Caxusoli.

Carlos Elera Arévalo, director del Museo Nacional de Sicán de Ferreñafe, informó que la recreación, propuesta por la comuna provincial, respetó las características originales y hasta empleó los utensilios más habituales de las culturas Mochica y Sicán hace unos 2.000 años. 

“Queremos revalorar nuestra identidad cultural”, dijo Cajusol en idioma mochica durante la ceremonia, que también se ofició en latín. 

Luego de la escenificación, las autoridades, invitados y algunos investigadores visitaron el cementerio general, donde miles de personas habían llegado temprano para visitar a sus difuntos.