La fiscalía investiga a cuatro bandas que trafican con madera
La fiscalía investiga a cuatro bandas que trafican con madera
Francesca García Delgado

El primer indicio que tuvieron las autoridades sobre las actividades ilícitas de Juan Llancari, sindicado como cabecilla de Los Patrones de , una mafia dedicada al tráfico de madera, fue en enero del 2014. La policía incautó un camión repleto de madera shihuahuaco que iba hacia Lima. De acuerdo con las investigaciones, el vehículo sorteaba los puestos de control con documentos formalmente legales, pero obtenidos ilícitamente en base a información falsa. Al día siguiente, el camión y los diez mil pies tablares de madera simplemente desaparecieron. 

Para los agentes de inteligencia de Ucayali, esta fue la evidencia de que este ilícito y millonario negocio había trascendido esfuerzos particulares, y que estaban frente a bandas organizadas. Esas que no podrían operar sin el aval de algunos policías y autoridades forestales regionales. Estos últimos son los responsables del sector luego de la transferencia de competencias a los gobiernos regionales. 

Hoy, la policía y la Fiscalía de Crimen Organizado siguen el paso a otras tres organizaciones criminales dedicadas al tráfico de madera en Ucayali, con características similares a las de Los Patrones. 

Distintas fuentes consultadas para este informe coinciden en que la detención de Los Patrones significó un duro golpe al tráfico de madera, pero no lo ha frenado. Hace poco menos de un mes, en junio, inteligencia policial detectó en San Ramón, Chanchamayo, el movimiento de una de estas organizaciones que pretendía movilizar 12.182 pies tablares de madera hacia Lima. 

Modus operandi

Julio Reátegui, fiscal de crimen organizado y responsable del Caso Los Patrones de Ucayali, explicó a El Comercio que de las escuchas telefónicas realizadas por meses a los implicados fueron dibujando el modo jerárquico con el que operan. El cabecilla se mantenía en contacto con sus subordinados y estos, a su vez, con los operadores que sabían qué documentos falsificar para garantizar la extracción, acopio, blanqueo, comercialización y transporte de madera. 

“Esta banda extraía madera de zonas no autorizadas y con los documentos la blanqueaban para su comercialización con fines de exportación”, indica el fiscal. 
Una vez obtenida la madera, la organización se encargaba de coordinar con agentes forestales y policiales en los puestos de control para que faciliten el paso. Previamente, se aseguraban de contar con todos los documentos oficiales como las guías de transporte forestal (GTF). Al momento de su detención, Norma Chuquipiondo, sindicada como tramitadora, tenía en su poder cientos de estos documentos y S/60.000 en efectivo. 

El pasado 22 de junio, el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Coronel Portillo dictó mandato de detención a los sindicados como cabecillas de la banda, Juan Llancari, Gelyve Salazar, Rubén Mercado, Romer Salazar, José Álvarez, Luis Saavedra y Lidia Salazar. Todos continúan prófugos y podrían enfrentar penas de hasta siete años de cárcel.

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