Más de cinco horas duró el interrogatorio en la fiscalía a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. (Foto: Alonso Chero/El Comercio)
Más de cinco horas duró el interrogatorio en la fiscalía a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. (Foto: Alonso Chero/El Comercio)
Mario Mejía Huaraca

Luego de cuatro citaciones que se frustraron por diversos motivos, el fiscal José Domingo Pérez, de la Segunda Fiscalía Corporativa de Lavado de Activos, pudo interrogar ayer a la lideresa de , .

Ella es investigada por los presuntos aportes irregulares a sus campañas electorales del 2011 y 2016 y por la anotación “Aumentar Keiko para 500”, hallada en la agenda electrónica de Marcelo Odebrecht.

Según fuentes de este Diario, durante la diligencia que duró más de cinco horas, el fiscal preguntó a la ex candidata presidencial acerca del manejo de las finanzas en el partido y sobre quiénes se encargaron de administrar los aportes de las campañas.

Igualmente se supo que el fiscal Pérez pidió a la investigada, que estuvo acompañada por su abogada Giulliana Loza Ávalos, explicar cómo era la jerarquía dirigencial en Fuerza Popular.

Otro de los temas abordados en la diligencia fue el de los aportantes fantasmas, quienes han dicho que no entregaron ningún dinero.

Como ya había adelantado El Comercio, Pérez no preguntó a Fujimori sobre las declaraciones que Odebrecht dio en el interrogatorio de noviembre pasado, en Brasil.

Esas declaraciones traducidas recién serán entregadas al fiscal Pérez la próxima semana, por lo que todo lo referente a esas respuestas se verá en otra diligencia.

Según versiones que en su momento recogió este Diario, el ex CEO de la empresa brasileña confirmó que tiene la certeza de que se entregó dinero para la campaña de Keiko Fujimori y de los otros candidatos que eran favoritos en las elecciones generales del 2011.

Finalizada la diligencia, la mayor de los hermanos Fujimori abandonó la sede de las fiscalías de lavado de activos en el Centro de Lima sin dar declaraciones a la prensa. Salió en medio de un tumulto de policías, periodistas y simpatizantes fujimoristas.