Redacción EC

Sebastián Ortega, el creador y director de "" habló sobre la cuarta temporada de la serie, la cual llegó a su fin el último martes por la señal de .

"Hay un momento, le quiero avisar al público, donde las temporadas se juntan. Esta tercera temporada va a pisar la primera en donde verán un pequeño resumen de lo que pasó en la primera, de unos minutos y después sigue el capítulo hacia adelante. Entonces, cuando vean este compilado de la temporada 1, no se asusten, es para seguir avanzando y contando... Entonces, este último capítulo que van a ver hoy ya tiene imágenes de lo que será la cuarta temporada", afirmó Ortega durante el programa especial emitido minutos antes del estreno del último capítulo de "El marginal 3". 

Sin embargo, consultado, segundos después sobre si habrá o no una cuarta temporada de "El marginal", el cerebro de Underground respondió que "probablemente habrá una cuarta temporada", causando la risa de parte del elenco que lo acompañaba en ese momento.

Transmitido el último capítulo de "El marginal 3", las palabras de Ortega sobre el futuro de la serie fueron aún más confusas. 

"FIN.. Hasta acá llegamos. Gracias a todos por acompañarnos! Fueron 3 increíbles temporadas. 🥂", escribió el director junto a una imagen de la última escena del capítulo 8 de "El marginal 3", originando una avalancha de pedidos de una cuarta temporada, por parte de sus fans.

LO QUE DEJÓ LA TERCERA TEMPORADA

El círculo se cerró. Después de tres años de éxito, "El marginal 3" se despidió la noche del martes. Desde el inicio de esta tercera temporada (cuyos hechos anteceden a lo ocurrido en la primera), la duda era cómo se iba a conectar el final de esta historia con el inicio de la saga. Si bien en los últimos capítulos, el recorrido de cada uno de los personajes principales apuntaba a una confluencia, todavía faltaban muchos cabos sueltos por cerrar. 

Así fue que el público se enteró del trágico final de Bruni (Alejandro Awada), quien en el episodio anterior tenía a los hermanos Borges a su merced, con el plan de eliminarlos para convertirse finalmente en el amo y señor de San Onofre. Primero entierra vivo dentro de un féretro a Diosito (Nico Furtado), y luego protagoniza una pelea con Mario (Claudio Risi) en la que lo deja al borde de la muerte. La sádica escena incluye tirarle ácido en el ojo, lo que explica el cambio de coloración con el que se lo conoció en la primera temporada.

Alertado por la doctora Emma Molinari (Martina Gusmán) de que fue Bruni quien en realidad mandó a matar a su padre, Cristián "Moco" Pardo (Lorenzo Ferro) va a buscar a quien creía su protector y lo mata a facazos, segundos antes de que este acabe con Mario. Así se recompone la relación entre ambos, y juntos van a buscar al resto de sus compañeros para que desentierren a Diosito antes de que sea demasiado tarde. El menor de los hermanos Borges se recupera a tiempo de tener un combate a muerte con Pantera (Nacho Sureda) en el patio de la comisaría. 

Mientras tanto, la asistente Molinari tiene que lidiar con sus propios problemas. "Tubito" Rodríguez (David Masajnik) la intercepta en un descuido y se la lleva a un sector abandonado de la prisión para drogarla y violarla. Aparece para salvarla Daniel "El loco" Ortíz (Marcelo Mazzarello), ambos hombres luchan y mueren. Al mismo tiempo, en ese lugar desolado aparece el cuerpo del guardiacarcel Ramos (Osquí Guzmán), que dos capítulos atrás habia sido asesinado por su compañero Capese (Jorge Lorenzo).

Semejante ola de distrurbios y asesinatos es el caldo de cultivo para que el director Sergio Antín (Gerardo Romano) recupere el control de San Onofre, y borre de un plumazo a la interventora Estela Morales (Ana María Picchio), que se había quedado con su cargo. Mientras tanto fuera del penal, la mujer de Mario Borges, Gladys (Ana Garibaldi) no recupera la plata que les robó el juez Lunati pero se desquita asesinando al abogado Angel Mayardo (Luis Ziembrowski), su lugarteniente.

Este festival de locura y muerte termina con "Moco" trasladado a un nuevo penal, y Mario descubriendo que la chica que visitaba al adolescente preso era Luna Lunati (Maite Lanata), hija del hombre que frustró su salida de San Onofre y se quedó con sus tres millones de dólares. Es por eso que junto a Diosito planea su secuestro, que será el disparador de los eventos de la primera temporada.

Luego de un veloz montaje que resume todos los acontecimientos de la primera entrega remarcando sus enfrentamientos con el policía encubierto Pastor Peña (Juan Minujín), la acción se adelanta tres meses, con los hermanos Borges condenados a cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad. ¿Un final para sus delitos o un nuevo comienzo? Difícil saberlo, porque apenas llegan al nuevo establecimiento descubren que el prisionero que manda ahí es. Pastor.

De esta manera terminó el último capítulo de "El marginal 3". Con un final abierto que augura una posible nueva temporada o, tal vez, una futura adaptación cinematográfica. 

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