Lilia Córdova Tábori

El convento de San Francisco es una notable obra arquitectónica que data del siglo XVII. En una época llegó a ser el conjunto más amplio de la arquitectura religiosa en el Nuevo Mundo. El complejo consta de las iglesias de San Francisco, de La Soledad, y del Milagro, con sus respectivos claustros, patios, catacumbas y dependencias. Presenta arquerías y altares que concitan admiración, bellos acabados interiores, en los que participaron talentosos escultores, ebanistas, orfebres y plateros. Además destacan sus murales que muestran a personajes del periodo virreinal.

La UNESCO decidió en la década del 70 hacer un registro de todas aquellas obras humanas o de la naturaleza que por sus excepcionales méritos artísticos o belleza natural debían ser protegidas y preservadas, denominándolas como Patrimonio Cultural o Natural de la Humanidad. Desde aquella época más de 61 ciudades y 312 monumentos arquitectónicos, sitios arqueológicos y parques naturales han conseguido esta distinción.

En el Perú, la UNESCO ha seleccionado a las ciudades del Cusco y Lima, los sitios arqueológicos de Machu Picchu, Chan Chan y Chavín, y los parques nacionales del Manú y del Huascarán. En la categoría patrimonio mixto: natural y arqueológico fueron elegidas las Líneas de Nazca y el río Abiseo en el Pajatén.