Por Carlos Batalla

El semáforo, originalmente de gas en el siglo XIX, se modernizó con la llegada de la farola eléctrica en las primeras décadas del siglo XX. En 1914, el primer semáforo moderno se instaló en Cleveland, Ohio, seguido por el color amarillo en 1920 en Detroit, Michigan. En 1929, el primer semáforo llegó a Lima, instalado en la esquina de Camaná y Nicolás de Piérola, en el centro de Lima. Sin embargo, en 1939, desde Lima, los hermanos Caro sorprendieron al mundo con su propio diseño de un “semáforo automático”, demostrando la creatividad peruana en este ámbito.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: