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Nuevas guías para la detección precoz del cáncer de la próstata

Las recomendaciones para la detección precoz del cáncer de la próstata han cambiado nuevamente. El influyente Grupo de Trabajo de Servicios de Medicina Preventiva del gobierno federal de los EE.UU. (USPSTF por sus siglas en inglés) acaba de publicar sus ultimas recomendaciones, las que modifican sustantivamente sus controversiales guías del año 2012, las que recomendaban que ningún hombre se haga el chequeo del cáncer de la próstata.

En las nuevas guías, se recomienda que el chequeo del cáncer de la próstata se inicie a los 55 años de edad y que se haga hasta los 69 años, que sea voluntario y que se haga solo después de que el médico le explique al hombre los riesgos y beneficios de los exámenes de detección. El UPPSTF es enfático en decir que los hombres mayores de 70 años no deben hacerse el chequeo del cáncer de la próstata.

Recordemos que la detección precoz del cáncer de la próstata se hace midiendo el nivel sanguíneo del antígeno prostático especifico (PSA) -una proteína exclusivamente producida en la próstata- y el examen digital rectal.

Propósito de los exámenes de detección precoz

Todo examen de detección precoz del cáncer debe cumplir dos propósitos fundamentales: que alargue la vida de las personas a quienes se les encuentra el cáncer precoz y que esos años ganados se vivan con calidad. Eso se cumple con creces para el cáncer del cuello del útero, las mamas y el colon o intestino grueso. Lamentablemente esas ventajas están en duda para el cáncer de la próstata. Según su último reporte -y de ahí sus nuevas recomendaciones- solo un estudio europeo ha demostrado una leve disminución de la mortalidad por cáncer de próstata.

Riesgos de hacerse un PSA

Al ser exclusivamente producido por la próstata, un valor alto de PSA (mas de 4 ng/mL) indica que algo esta pasando en ese órgano, en el 20%, eso puede indicar cáncer. El problema es que la única manera de saber si un hombre con PSA elevada tiene o no cáncer es mediante una biopsia prostática que se hace obteniendo 12 muestras de la glándula a través de un procedimiento por vía rectal, el cual es doloroso y puede producir sangrado e infecciones.

Qué se hace cuando se encuentra un cáncer

Si el resultado de la biopsia es cáncer de la próstata, el médico y su paciente entran en una zona de incertidumbre. Eso porque el cáncer de la próstata es de dos grandes tipos, el de bajo riesgo, muy lento crecimiento y que no matará al hombre, y el de alto riesgo, agresivo y que puede matarlo en pocos años. El problema es que los métodos científicos que distinguen el uno del otro -nivel inicial de PSA, score de Gleason y agresividad del tumor- pueden ayudar, pero no son del todo certeros y dejan zonas grises.

Al no poder diferenciarlos con certeza, el asustado hombre con cáncer es inmediatamente tratado con cirugía, radioterapia u hormonas, quedando en el 75% de los casos con disfunción eréctil e incontinencia urinaria, complicaciones que hubieran podido evitarse si no se hubiera hecho la PSA o si al encontrársele un cáncer de bajo riesgo, hubiera decidido no tratarse y observarse periódicamente (40% de norteamericanos lo hace ahora).

Conversación entre el médico y el paciente antes del chequeo

La recomendación actual del USPSTF –que coincide con la de la Sociedad Americana del Cáncer, del Instituto Nacional del Cáncer y la Asociación de Urólogos Norteamericanos- es que el médico eduque al hombre mayor de 55 años en los beneficios y riesgos de hacerse una PSA antes de hacerse la prueba. Esa discusión debe centrarse en los riesgos y beneficios anteriormente mencionados. Es decir que va a decidir el hombre si se hace la PSA y esta resulta elevada, ¿se va a hacer una biopsia?, y si se la hace y se le encuentra un cáncer de bajo riesgo, ¿va a recibir tratamiento o va a decidir solo observarse?

Los críticos a esta nueva disposición de la USPSTF dicen que, con la falta de tiempo que tienen los doctores para conversar con sus pacientes, será difícil implementar esa recomendación, por lo que los doctores seguirán ordenando la prueba PSA sin hablar con ellos y estos se enfrentarán con la incertidumbre de tratarse o no cuando les encuentren el cáncer.

La psicología del hombre

La nueva guía hace énfasis en que la decisión de hacerse o no el examen de la próstata depende del valor personal que este le de a los beneficios y riesgos de hacerse el examen. Algunos hombres pensarán que los beneficios (salir de la duda y vivir tranquilo) son mayores que los riesgos (efectos secundarios por biopsias y tratamientos innecesarios del cáncer de bajo riesgo), mientras que otros pensarán que hasta que no se aclaren las incertidumbres, los inconvenientes son mayores que los beneficios y decidirán no hacerse la prueba.

Estos números pueden ayudar a poner las cosas en perspectiva: De 1000 hombres que se hacen la PSA, 240 tendrán resultado positivo y serán enviados a una biopsia. De estos, solo 100 tendrán cáncer, pero los otros 140 habrán sufrido los efectos secundarios de una biopsia innecesaria. De los 100 con cáncer, 80 serán tratados con cirugía y radiación (en Perú probablemente los 100) y 60 quedarán con disfunción eréctil e incontinencia urinaria a pesar de que la mitad de ellos tiene cáncer de bajo riesgo. Todo eso para que en los próximos 10 a 15 años, se prevengan tres casos de metástasis de cáncer de próstata y solo uno o dos salven su vida.

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