Manuel Contreras

Durante el primer año de vigencia de la en nuestro país se dejaron de utilizar alrededor de , así lo anunció en diciembre pasado el Ministerio del Ambiente; sin embargo, este es solo un pequeño paso en la difícil tarea de emanciparnos de este material que no solo es uno de los principales contaminantes de nuestros mares, sino que afecta .

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Por estas razones, resulta importante encontrar alternativas que nos permitan pensar en un futuro más limpio de y una de ellas es hoy el almidón de maíz, o lo que muchos conocemos comúnmente con el nombre de maicena. Sí, eso que tenemos en la cocina también puede convertirse en una bolsa.

Javier Chávez es uno de los impulsores de este producto. Ingeniero de empresas, surfer y amante de la naturaleza, llevó su preocupación por el mar a la búsqueda de un material amigable con el medioambiente y se encontró con las bolsas de almidón de maíz. Tras investigar más sobre ellas decidió empezar Ékolo, la empresa que creó para comercializarlas.

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“Lo interesante es que esta bolsa se descompone y la puedes compostar”, señala Javier sobre el producto que vende desde hace un año exactamente, y aunque en un inicio su idea era vender sus bolsas a centros comerciales y tiendas, la pandemia lo ha llevado a colocar su producto directamente en los hogares, a través de su .

Javier asegura que la diferencia de precios con las bolsas convencionales de basura sería entre 20 o 30 soles al mes, algo que considera podría ser una “inversión en el planeta”, ya que su producto cuenta con la certificación EN 13432, que garantiza su desintegración como compost después de 12 semanas y su biodegradación completa después de seis meses.

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El problema del plástico

Para Javier el problema fue que desde su creación nunca nadie se preocupó del residuo o deshecho. “Ese fue el error”, señala. Sin embargo, confía en que se puede reducir su uso a través de materiales alternativos.

Lucha contra el plástico

“No creo que haya un futuro sin plástico, pero sí hay un futuro con un plástico bien usado”, dice optimista. Pero también es enfático al señalar que la ley vigente en nuestro país sobre el plástico de un solo uso no será suficiente porque “le falta rigidez”, sobre todo en los comercios minoristas que no son fiscalizados.

Actualmente, Ékolo es parte del programa de aceleramiento de la Universidad del Pacífico con lo que espera crecer en el segmento de empresas y lanzar nuevos productos alineados con su filosofía de cuidado del medioambiente.

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