Por Mario Fernández

Pertenecía a otro tiempo, a otra etapa, a una época de fútbol feliz donde el juego descansaba en el número 10 y donde todo el equipo se sometía a ese otro técnico dentro de la cancha que era el enganche. Carlos Kukín Flores debutó en los años 90, pero era, en el fondo, un talento de perfil amateur digno de los 70, que trató de encajar (sin éxito) en los tiempos ultraprofesionales.