En vez de mejorar, la recaudación tributaria sigue cayendo.
En vez de mejorar, la recaudación tributaria sigue cayendo.
Sandro Fuentes

Las estadísticas de recaudación del IGV anuncian que la rebaja de la tasa a 17% no ocurrirá, pues al 31 de mayo las condiciones para ello no se habrían dado, esto es, una recaudación, neta de devoluciones, de 7,2% del PBI.

Esa rebaja, en la estrategia del Gobierno, iba a ser –creo que muy discutiblemente– un modo de impulsar la recaudación, se supone que porque sería más atractiva para contribuyentes que hoy no tributan, o no quieren tributar, más bien. El hecho es que la rebaja no se dará casi seguro y en momentos en que el ingreso tributario sigue cayendo, nos asomamos al vértigo del déficit fiscal y tampoco hay visos de que la economía colabore en un incremento de ese ingreso.

Salvo un indeseable incremento de impuestos, hay muy poco margen de actuación en la política fiscal y la insólita demora en activar el mecanismo de repatriación y regularización de rentas no declaradas, torna impredecible también este ingreso extraordinario.
Por si no se dieron cuenta los hacedores de política, la demora en implementar los mecanismos para su acceso producen desconcierto y lo hacen disuasorio. Conspira también el exceso de requisitos y, sobre todo, de datos e información que, al parecer, se exigirá para poder acogerse al régimen.

Es muy temprano para aseverar que sea una oportunidad perdida, pero la falta de convicción de algunas autoridades en el mecanismo, va moldeando un resultado menor al esperado. Esperamos que no ocurra.