Las empresas petroleras abandonan lotes en costa y selva pero muestran interés en el mar (Foto: Manuel Melgar).
Las empresas petroleras abandonan lotes en costa y selva pero muestran interés en el mar (Foto: Manuel Melgar).
Juan  Saldarriaga

El 2019 cierra para el sector hidrocarburos con varios hechos alentadores. Uno, el interés mostrado por BP, la quinta petrolera más grande del mundo, en el potencial del zócalo continental peruano (Día1, 23/12/2019).

Dos, la constatación de que el barco de exploración de Karoon-Tullow se encuentra bordeando el estrecho de Magallanes rumbo al mar de Tumbes, para realizar la perforación petrolera más ambiciosa en la historia del Perú.

Y tres, la noticia de que la producción de petróleo se recuperó en noviembre, después de cinco años continuos de caída, debido, principalmente, a la performance del lote 95 (Petrotal).

En contrapartida, Día1 supo que la española Repsol inició el despido de su equipo de exploración en el Perú, debido a las dificultades (administrativas y sociales) que enfrenta para explorar en la selva.

SECTOR EN CRISIS

Al igual que Repsol, decenas de petroleras han abandonado la actividad exploratoria en los últimos años. Según Perú-Petro, el número de lotes de exploración y explotación se ha reducido en el 2019 a su nivel más bajo de la última década: 39, 48 lotes menos que en el 2009.

Esta reducción del ámbito petrolero tiene su correlato en las magras cifras de empleo en el sector.

Freddy Morales, ex presidente del Capítulo de Ingeniería de Petróleo del CIP, estima que solo 350– de un total de 1.400 ingenieros petroleros –se encuentran activos en el mercado.

“Eso significa que hay casi 1.000 parados. Es un recurso humano desperdiciado que se puede usar en nombre del país”, explica.

En los últimos años, las empresas petroleras han recortado fuertemente su fuerza laboral.
En los últimos años, las empresas petroleras han recortado fuertemente su fuerza laboral.


BALANCE NEGATIVO

En opinión de Carlos Gonzales, gerente general de Enerconsult, esto sugiere que el balance del año no puede ser positivo, a pesar de las buenas noticias de los contratos firmados con BP y Tullow.

Para que las cosas cambien, explica, hace falta que salga la nueva ley orgánica de hidrocarburos (LOH) y que se cambien varios reglamentos que necesitan ser modificados con urgencia.

“La producción de petróleo aún está en 60.000 barriles por día (bpd). Mientras sigamos allí, el balance es negativo. Afirmar lo contrario sería engañarnos”, asevera.

De igual parecer es Víctor Sanz, coordinador del almuerzo mensual de compañías petroleras (Amecop). A su entender, el sector hidrocarburos se encuentra prácticamente paralizado y sin futuro, debido a que los responsables del sector no propician la presencia de empresas y profesionales peruanos, ávidos de trabajar áreas como las de Talara, donde jamás entraría una petrolera major (gran petrolera).

“Esto se debe a que las personas que dirigen el sector no saben de petróleo”, apunta.

El sub-sector petróleo se encuentra en crisis, a diferencia del gas, que recibe atención prioritaria del gobierno.
El sub-sector petróleo se encuentra en crisis, a diferencia del gas, que recibe atención prioritaria del gobierno.

LO POSITIVO

No obstante, el 2019 ha visto algunos pocos acontecimientos rescatables, como la prórroga de la devolución del IGV a la actividad exploratoria y el trabajo silencioso desarrollado por Perú-Petro en la costa norte para “socializar los lotes off-shore de Tullow Oil”, apunta Beatriz de la Vega, líder del sector hidrocarburos de EY.

“Lo otro positivo es que una empresa conservadora como BP se fije en el Perú en las condiciones actuales. Eso denota que han visto un potencial interesante”, agrega la especialista.





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