Indecopi multó piratería audiovisual por S/.26 mlls. en el 2013
Indecopi multó piratería audiovisual por S/.26 mlls. en el 2013
Jimena De La Quintana

El es el organismo encargado de proteger la propiedad intelectual en el Perú: derechos de autor, signos distintivos e invenciones y nuevas tecnologías. Es, justamente, la Dirección de Derechos de Autor, la que ha iniciado una investigación preliminar contra el candidato presidencial César Acuña, quien publicó bajo su nombre el libro del profesor Otoniel Alvarado.

El derecho de autor es un derecho humano, reconocido como tal en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Son muchas las industrias que se basan en este derecho, su aporte económico es importantísimo. Sin el derecho de autor, sería imposible mantener el incentivo para seguir creando, generar empleos, desarrollar industrias, aquellas que, como dice la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), se “dedican íntegramente a la creación, producción y fabricación, interpretación o ejecución, radiodifusión, comunicación y exhibición, o distribución y venta de obras y otro material protegido”.

El documento “Contribución económica de las industrias basadas en derechos de autor en el Perú” preparado por la OMPI y el Indecopi en el 2009 (no existen cifras recientes) estima que la contribución de las industrias basadas en el derecho de autor (IBDA) a la economía peruana en el 2005 fue de US$1.911 millones de valor agregado (2,7% del total nacional) y de 596 mil puestos de trabajo (4,5% del empleo total). La contribución total de las IBDA al valor agregado era entonces similar al aporte de los sectores: alquiler de viviendas (2,98%) y financiero (2,56%) .

El , la copia y la piratería que atentan contra los derechos de autor desconocen el esfuerzo, trabajo e inversión de las personas y empresas pequeñas o grandes, todas parte de esta industria. En el caso de la piratería y el contrabando, Indecopi estima que el Estado Peruano deja de percibir 1.600 millones de soles como consecuencia de estos, además de los 100 mil puestos de trabajo que se dejan de crear.

Los delitos del plagio y la piratería, cuando no son debidamente sancionados, desincentivan la creación de valor. Lo que resulta más grave en un país donde son, justamente, las industrias de valor agregado las que requieren ser desarrolladas para depender en menor medida de las primarias. Que los ciudadanos no seamos conscientes de la importancia del respeto a la propiedad intelectual y que las violaciones a esta no se sancionen son una pésima señal para el mercado y el incentivo de seguir creando y generando empleos. Atentar contra la propiedad intelectual es meterle cabe al desarrollo. “Al que le caiga el guante que se lo chante”.