(Foto: Archivo)
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De los 18 proyectos que tenía en cartera para el año que está por despedirse, la entidad solo logró adjudicar 8, con lo que el cierre de la brecha en infraestructura seguirá siendo, a todas luces, una de las grandes materias pendientes en el 2019.

No en vano, el propio , jefe de Pro Inversión, ha señalado que en el período 2019–2021 se esperan adjudicar 56 proyectos que comprometen una inversión de US$8.341 millones, de los cuales alrededor de US$3.300 millones corresponderían al año que está por empezar. 

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En ese sentido, el Departamento de Estudios Económicos del no ha dudado en afirmar que el 2019 presenta un mejor panorama para la inversión en infraestructura en el país.

Por esa razón, Leonie Roca, presidenta de , considera que una de las grandes tareas del 2019, en esta materia, debe enfocarse en sacar adelante el ansiado plan de infraestructura anunciado por el Gobierno. Tarea que no debería ir más allá del segundo semestre.

Según refiere, la elaboración de dicho plan debe hacerse de manera participativa, involucrando al sector privado, al académico y a las autoridades regionales y locales para evitar que los objetivos trazados se modifiquen con cada cambio de gobierno.

En esa misma línea, Marcel Ramírez, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico (UP), sostiene que tomando en cuenta que el cierre de la brecha de infraestructura es una precondición para lograr una mejora sostenida en la productividad de nuestros recursos y en la competitividad del país, es indispensable poner especial atención en institucionalizar el plan multianual de inversiones.

“Debemos aspirar a un esquema público–privado más orientado hacia esquemas tipo obras por impuestos, y vinculándolo a un verdadero esquema de rendición de cuentas, sin descuidar el impulso de un mecanismo de control social de inversión pública, como el de los ‘comisarios sociales’ en México, que extienda el rol de la Contraloría y propicie una mayor participación social en la ejecución de la inversión pública”, asegura.

Tomando en cuenta, como recalca Leonie Roca, que “la brecha en infraestructura es una deuda que crece y hasta con intereses”, desde su punto de vista también resulta primordial que Pro Inversión priorice una lista de los 10, 15 o 20 proyectos para el 2019, pero asumiendo el compromiso de sacarlos ‘sí o sí’ adelante.

“La brecha en infraestructura quiere decir que hay gente que no está recibiendo los servicios básicos que necesita. Entonces, se trata de la gente y no de las empresas ni de los inversionistas, se trata de mejorar y reducir. A eso debemos apuntar”, afirma, esperanzada en que el 2019 será un año positivo.