Para Nova, es fundamental tener una vocación de servicio. (Foto: El Comercio)
Para Nova, es fundamental tener una vocación de servicio. (Foto: El Comercio)

Convertir trozos de metal en herramientas llevó a a enamorarse de la labor industrial de niño. Años después, convirtió esa pasión en Nova para proveer maquinaria a la industria del pan, pastelería y alimentación.

— ¿Cómo logró montar su negocio?

Mi carrera fue fundamental. Si no hubiese estudiado ingeniería mecánica, no sabría cómo funciona este rubro.

— Hoy, además de estudios, se les exige mucha experiencia a los jóvenes.

Debe haber un equilibrio entre el conocimiento y la práctica. Por eso trabajamos mucho la parte de capacitación. Pero hay un gran desbalance en el Perú.

— ¿Qué ocurre ahí?

En la lo clave es practicar, pero tenemos centros totalmente desabastecidos de herramientas y hasta de profesores. Pienso que [la congresista] Bartra acierta en querer ayudar, pero no estoy de acuerdo con que estas actividades que propone no sean pagadas.

— ¿Qué más se debe hacer?

Talento sobra en el Perú, pero se necesita un sistema que facilite el contacto con la práctica.

— Usted fue consejero presidencial en esta gestión. ¿Qué logró con esta experiencia?

Fue una experiencia interesante. Presentamos un plan para hacer 25 centros tecnológicos en cada región, pero este se quedó en el camino por el Caso Lava Jato y El Niño costero, a pesar de la disposición del Gobierno.

— ¿Cómo ha venido avanzando con el grupo Nova?

Partimos de la premisa de que debemos esforzarnos para que nuestros clientes y trabajadores sean exitosos. Por ello, tenemos una escuela para capacitar a operarios y a quienes se dirigen al negocio panadero.

— ¿Qué se siente ser un ?

Me siento muy honrado de haber sido elegido en un concurso de mérito exigente y con instituciones serias. Nova se apoyará en sus exportaciones para continuar creciendo.

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