Las autoridades monetarias del mundo han adoptado una serie de estrategias para hacer frente a las consecuencias económicas del , desde recortes de emergencia de las tasas de interés y paquetes de grandes gastos hasta mantenerse en compás de espera y prometer medidas en caso necesario.

El Banco Central Europeo () ha evitado hasta ahora recortar las tasas de interés. Sus autoridades monetarias mantuvieron una reunión no programada el pasado 3 de marzo, pero fue para discutir las respuestas operativas al coronavirus, como la celebración de eventos y la escasez de personal, en lugar de cualquier respuesta política, dijeron fuentes con conocimiento de la situación. El BCE ha pedido a los bancos de la zona euro que revisen sus planes de contingencia para prepararse y minimizar los posibles efectos adversos del coronavirus, según una carta a la que tuvo acceso Reuters.

Además, la Unión Europea () está dando a los Gobiernos margen de maniobra fiscal para tratar individualmente el impacto económico del coronavirus y podría decidir un estímulo más concertado si la economía se ve gravemente afectada, dijeron responsables del bloque. Los ministros de Finanzas de la UE, que tienen el control final de la aplicación de las normas de la UE que limitan el endeudamiento de los Gobiernos, debatieron el 4 de marzo una respuesta al impacto de la epidemia en el crecimiento y los líderes del bloque mantendrán una reunión de emergencia el lunes mediante teleconferencia para debatir una respuesta coordinada.

En esos casos excepcionales, las normas presupuestarias de la UE, denominadas Pacto de Estabilidad y Crecimiento, permiten a los Gobiernos dejar de recortar los déficit y la deuda pública y abordar el reto que se plantea. No hay establecido límite alguno en esta cláusula de flexibilidad.

Conoce en la galería al inicio de la nota cuáles son las medidas o recetas económicas impuestas por diversos países contra el brote del virus que cada vez gana más terreno en el mundo.