Marcela Saavedra P.

El índice de precios al consumidor de Lima Metropolitana cerró el primer mes del año en 0,24%, la cifra más baja de los últimos cuatro meses. Incluso, la variación fue menor a lo previsto por los analistas y lo registrado en enero del año pasado, cuando la inflación abrió el año en 0,37%.

De acuerdo con el INEI, enero reportó un incremento en el precio de los alimentos y bebidas. Los efectos climáticos, sumados a la menor superficie cosechada, impactaron en el abastecimiento de hortalizas y legumbres frescas, que elevaron su valor en 10,8% en promedio. 

Como contrapeso, se redujo el precio de los tubérculos y el pollo, al igual que las tarifas de transporte interprovincial, principalmente.

De esta forma, la inflación de los últimos 12 meses llegó a 3,10% con “una tendencia a la baja”, explicó Aníbal Sánchez, jefe del INEI. “Hemos visto que en los últimos cuatro años la variación anualizada de enero pasó de 3,07% en el 2014 y el 2015 a una pendiente creciente en el 2016 y de ahí se ve una tendencia decreciente”, detalló el funcionario en la presentación del reporte. 

Sin embargo, la cifra se mantiene por encima del rango meta del BCR, de 1%-3%, por quinto mes consecutivo. 

(Foto: Difusión)

PRÓXIMOS MESES
Mario Guerrero, jefe de economía monetaria de Scotiabank, manifestó a El Comercio que para los próximos meses la tasa de inflación seguiría ligeramente por encima del rango meta. “Usualmente, la inflación en verano es alta. Básicamente, suben los precios de alimentos perecibles y el costo en enseñanza en marzo”, precisó.

A estos factores estacionales se podrían sumar el aumento del precio internacional del petróleo y mayores incidentes en el abastecimiento de hortalizas, agregó Francisco Grippa, economista principal del BBVA Research. “Sin embargo, las posibles presiones a la baja del tipo de cambio y la debilidad en la demanda interna compensarían los riesgos estimados”, añadió.

Ambos expertos coincidieron en que en el año no se tendrían grandes sobresaltos en los valores inflacionarios, más allá de los históricos en julio y diciembre, por el aumento de gasto que ocasionan las gratificaciones y las fiestas de fin de año. “Los reajustes en tarifas de agua, que no se han actualizado desde hace casi dos años, pueden jalar hacia arriba la inflación de julio”, agregó Guerrero. Scotiabank calculó que la nueva tarifa tendría un impacto de 0,16 puntos porcentuales en el ritmo de inflación anual.

POLÍTICA MONETARIA
Aun cuando la inflación no logra regresar al rango meta, los analistas coincidieron en que el BCR no cambiaría su tasa de referencia en tanto las expectativas de inflación no se desalineen. Actualmente, están en 2,9% a 12 meses.    

Sin embargo, existen tendencias que podrían llevar a que el BCR se incline por un alza o por una reducción de tasas más adelante en el año. 

Entre las primeras, Credicorp Capital citó en un reporte la probabilidad de que la FED aumente sus tasas a un ritmo más rápido de lo esperado. Si esto llevara a una depreciación del sol, las expectativas inflacionarias también podrían salirse del rango. 

Por otro lado, como menciona Scotiabank, la demanda interna se mantiene débil. Si este escenario persistiera, el BCR más bien evaluaría un recorte en su tasa de interés en algún momento del 2017. 

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