Apeseg: 3 temas que deben estar en la reforma de las pensiones
Apeseg: 3 temas que deben estar en la reforma de las pensiones

En abril de este año se aprobó la libre disponibilidad del 95,5% del fondo de las AFP para los jubilados y el uso del 25% para pagar la cuota inicial de una vivienda o amortizar un crédito hipotecario. Para muchos, esto significó el inicio de la debacle de las AFP.

Hace un par de semanas, la revista “Semana económica” tuvo como portada un cementerio que vaticinaba la muerte de estas empresas. Aunque parece algo radical, lo cierto es que ambas medidas han significado cambios estructurales significativos para el sistema privado de pensiones y han sentado las bases del debate para la reforma en camino. 

Si bien estas medidas han creado mucha expectativa entre los afiliados, también han generado una dosis de incertidumbre en el mercado financiero. El Banco Central de Reserva (BCR) y la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) estiman que en los 12 meses a partir de la promulgación de las normas, podrían salir del sistema S/15.000 millones –alrededor de 11% del total de la cartera de inversión de las AFP–, de los que S/3.600 millones serían por el retiro del 95,5% y el saldo por el prepago de deudas hipotecarias o el pago de una cuota inicial, resalta Paúl Lira, director de la carrera de Administración y Finanzas de la UPC. Añade que, por lo pronto, las empresas de renta vitalicia ya han sentido el impacto, dado que la venta de contratos ha disminuido un 30% con respecto al mismo período el mes anterior. 

El nuevo gobierno ya está preparando el terreno para la reforma. Los expertos en el Perú coinciden en tres problemas del sistema privado de pensiones. Por un lado, existe una baja cobertura, solo de 25% a 35% de la población económicamente activa (PEA) aporta a un sistema previsional, afirma Lira. Además, se considera que los descuentos mensuales son muy altos y que las pensiones de jubilación son muy bajas. Para atender estos problemas, el Ejecutivo ha anunciado que se llevará a cabo una reforma integral liderada por dos comisiones: una política y una técnica. “El afiliado debe estar en el medio de la discusión”, subraya Aldo Ferrini, gerente general de AFP Integra.

—Retiro del 95,5%—
Esta modalidad permite que el afiliado, al cumplir los 65 años, retire hasta el 95,5% del fondo acumulado en la AFP. Hasta la fecha, más de 48 mil afiliados han elegido esta opción bajo distintas modalidades. Ahora, la gran pregunta es qué están haciendo con sus fondos. 

Ferrini detalla que, en el caso de sus afiliados, solo el 10% ha optado por utilizar sus fondos en opciones financieras, según encuestas a sus clientes. Sin embargo, destaca un punto a favor de la reforma, “hemos descartado el mito urbano de que la plata de las AFP no existe. Cada vez que un usuario solicita su fondo, puede acceder a él”. 

Jaime Vargas, gerente de la División Comercial de Prima AFP, compañía que cuenta con el 32% de la participación del mercado, ha observado otro comportamiento por parte de los usuarios. Entre aquellos que solicitan la libre disposición de los fondos, el 44% lo invierte en una opción que se encuentra dentro del sistema financiero (por ejemplo, depósitos a plazo fijo), el 36% lo retira por una necesidad de corto plazo y un 20% no tiene claro en qué quiere usar su fondo pero prefiere tenerlo en su cuenta bancaria. 

Sobre esto, Lira recomienda invertir los fondos en un ‘mix’ de inmuebles y productos financieros (depósitos a plazo, fondos mutuos) para así lograr una adecuada rentabilidad. “La mayor parte de los que piden sus fondos tienen un fondo previsional de menos de S/100 mil, lo que puede correlacionarse con salarios bajos y una menor cultura financiera que a su vez resulta en pobres decisiones de ahorro/inversión”, resalta Lira. 

En esta línea, Ferrini y Vargas resaltan que el primer proceso para el retiro es fundamental: la asesoría que brindan a los afiliados sobre el proceso. Las medidas de retiro han despertado el interés del afiliado por la gestión de sus fondos y han recibido un mayor flujo de clientes en sus módulos de atención. 

Ferrini resalta que existe mucho desconocimiento por parte del afiliado sobre cómo funciona el sistema. Añade que uno de los grandes errores del sector ha sido hablar de promedios, ya que esto puede haber generado expectativas similares para personas con tamaños de fondos muy heterogéneos. Vargas agrega que hoy existe una mayor atención del afiliado hacia la gestión del fondo, ya que antes lo veía como algo muy lejano. “Hoy los clientes analizan con más detalle sus estados de cuenta mensuales”, cuenta Vargas.

—25% para vivienda—
Permitir el uso del fondo para la cuota inicial de una vivienda o la amortización de un crédito hipotecario fue calificado de manera positiva por muchos expertos, que lo vieron como una forma de hacer el fondo más tangible al dar la posibilidad de emplearlo en el presente. La contraparte argumentó, entre otras cosas, que retirar un porcentaje del fondo ahondaría el problema de las bajas pensiones futuras. Ferrini añade que, en todo caso, se debió haber contemplado algún mecanismo para retribuir el 25% utilizado para no afectar las pensiones en el futuro.

A la fecha, alrededor de 15 mil solicitudes han sido aprobadas, aunque solo el 3% ha sido utilizado para la cuota inicial de un inmueble [ver infografía]. Esto no va en línea con las expectativas que se habían generado en el sector inmobiliario, que se esperaba tuviera un impulso a raíz de esta medida. 

Por otro lado, la disponibilidad de estos fondos tiene un impacto significativo en la rentabilidad de los fondos administrados por las AFP, lo que no sucede con la medida del 95,5%. Todo el período previo a la jubilación, las AFP invierten los fondos en diversos activos para que este crezca a través de los años. En su mayoría, estas son inversiones de largo plazo. 

Sin embargo, la posibilidad de que las personas puedan disponer de los fondos para vivienda de manera previa a la jubilación genera que las AFP no tengan certeza sobre cuál va a ser la disponibilidad de estos en el tiempo, por lo que podrían empezar a optar por activos más líquidos y de corto plazo, aspecto que afectaría la rentabilidad de los fondos en el largo plazo, afirman Ferrini y Vargas.

El sector aún tiene mucha incertidumbre por resolver, pero un primer balance da pistas sobre las nuevas estrategias que deberán adoptar los distintos actores del sector para adaptarse y mantenerse vigentes. 

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