(Ilustración: Giovanni Tazza / El Comercio)
(Ilustración: Giovanni Tazza / El Comercio)
Inés Temple

“Me han dicho que primero me desintoxique de mi extrabajo, que si puedo me vaya de viaje y que ya después con calma me ocupe de conseguir trabajo”. O, “no hay trabajo, ni te esfuerces en buscar”. Mucho como esto y más dicen a la ligera y muy equivocadamente los amigos o personas no expertas sobre el reto de encontrar una nueva actividad.

En épocas de incertidumbre como la actual y en donde hay tanta información falsa dando vueltas, creo valioso compartir una breve guía sobre los pasos correctos a seguir para competir exitosamente en el mercado laboral.

Luego de ayudar a recolocarse a más 65.000 personas en el Perú, hemos aprendido que seguir una estructura como esta puede hacer toda la diferencia.

1. Evaluación: Aceptar que los cambios de trabajo generan estrés –a veces duelo–, pero lo mejor que podemos hacer es enfocar toda nuestra energía y tiempo en el proceso de encontrar una nueva actividad.

Luego, definir desde el corazón qué nos gusta hacer, qué nos apasiona, qué podemos o sabemos hacer bien. También qué queremos evitar, lo que realmente no nos gusta o no queremos hacer. Después, evaluar a fondo nuestro perfil profesional, fortalezas, habilidades, destrezas, competencias y logros, ojalá cuantificados.

Definir objetivos claros y lo que queremos alcanzar es clave. También lo es trazarnos metas retadoras en función a necesidades futuras a cinco, diez o veinte años de vida laboral. Tener los objetivos claros en función a 10 o 15 organizaciones ideales –pero realistas– hace toda la diferencia en la campaña de recolocación.

2. Preparación: Preparar un currículo breve que muestre logros y resultados, no solo funciones o responsabilidades, es central. Debe estar hecho en función de esos objetivos ya definidos. Investigar a fondo las organizaciones objetivo, prepararnos para las entrevistas, poder contar nuestra historia de vida en menos de dos minutos, revisar las preguntas difíciles probables, hacer nuestro plan de marketing y definir bien el posicionamiento de nuestra marca personal es básico.

También hacer una auditoría a nuestras redes sociales. Hacer la lista de las personas de nuestra red de confianza y empezar a contactarlas. No pedirles trabajo sino información, datos sobre nuestros objetivos para llegar a ellos bien preparados. En el primer trimestre del 2022, el 90% de las recolocaciones en LHH DBM Perú se dieron por la red de confianza.

3. Implementación: Dedicar al menos 6 horas al día al trabajo de recolocación es clave también. Reunirse con por lo menos cinco contactos al día hace toda la diferencia.

Aprender de negociación es vital para cuando empiecen a llegar las ofertas. Y llegan. El mercado laboral premia la persistencia, la perseverancia y apuesta hoy por quienes son flexibles y adaptables, que están bien preparados y no improvisan. El 92% de participantes de nuestros programas de ‘outplacement’ de los últimos tres meses se recolocaron con un cargo mayor o igual al que tenían al empezar su programa. Y 81% igualó o mejoró su compensación anterior.

¿Ven? Toca prepararse bien sin perder tiempo, perseverar y jamás tirar la toalla.

Inés Temple es Presidenta de LHH DBM Perú y LHH Chile.